Regionales

Alertan por el avance de un tipo de tucuras en Río Negro que no aparecían desde hace 40 años

Héctor Medina es ingeniero agrónomo y coordinador del Programa Nacional de Langostas y Tucuras del Senasa y dialogó con Radio Campo sobre la situación de langostas en el norte del país y países limítrofes y detalló cómo avanzan las tucuras en la Patagonia.

Volviendo de una de sus recorridas por las fronteras argentinas en el norte del país, Héctor Medina, ingeniero agrónomo y coordinador del Programa Nacional de Langostas y Tucuras del Senasa, dialogó con Radio Campo -por Radio Colonia- sobre la situación actual con ambas plagas en diferentes partes del país.

En las fronteras con Bolivia y Paraguay, contó, la situación preocupa a todo el sector productivo de la región porque comienza la siembra de la campaña gruesa y hay cultivos de la zona como, por ejemplo, el poroto, que podrían estar complicados. Para intentar disminuir ese impacto es que están articulando ya acciones con los productores, las provincias y el propio Senasa.

El trabajo que encabeza Medina busca bajar los altos niveles que hay en las provincias del norte y que ponen en riesgo la producción de esa zona. “Respecto de la langosta -explicó- es una zona conflictiva y se sumaron a la preocupación Catamarca y La Rioja, por eso pedimos la emergencia nacional. Está pasando también en Bolivia y Paraguay y es un fenómeno que se está dando de forma grave a nivel mundial”, sumó.

Pero preocupación aparte les está trayendo la tucura en la Patagonia. En Chubut, departamento de Cushamen, detectaron brotes importantes de un tipo de tucura conocida como “tucura sapo”, que es bastante problemática, explicó el especialista, que aclaró que además afecta a una zona donde hay mucho ganado y agricultura familiar, proveniente de los pueblos originarios.

El impacto está siendo complejo y se extendió ya a departamentos como el de 25 de Mayo, en Río Negro, y Santa Cruz, donde también se detectaron problemas”, dijo, en la medida en que reveló que se trata de una tucura que es típica de la zona pero tiene características muy diferentes a las de la langosta: por ejemplo, no puede volar, eso -afortunadamente- les da menor movilidad. Sin embargo, son zonas muy extensas en las que predomina el viento y eso facilita la extensión y complica la puesta en marcha de controles.

Según explicó, el principal problema es que falta mucha información, ya que las langostas y tucuras son especies que suelen exportar cada determinada cantidad de años. Este tipo de tucuras que aparecen este año no se veían desde hace 40 años. “Eso hace que la información sea escasa y que se complique la toma de medidas para el control”, concluyó.