Además de ser una fruta muy apreciada por los argentinos, la cereza es muy buscada en el mundo entero. Por eso la producción, el consumo y el precio internacional han crecido considerablemente a pesar de no generarse en grandes volúmenes.

Pero esta fruta tiene una historia muy remota: se conoce desde 6.000 años Antes de Cristo, en sus variedades silvestres. La zona en la que coinciden que se originó es en los alrededores del Mar Negro y el Mar Caspio. Uno de los grandes mitos cuenta que las aves migratorias fueron llevando por el resto de Asia y Europa los carozos y eso fue lo que difundió la producción y consumo de la misma.

La producción mundial ha venido en constante aumento -cuenta-, y agrega que en la primera década del siglo XXI tuvo un salto muy fuerte: se habla de alrededor de 2 millones de toneladas de producción anual, donde Turquía mantiene la delantera con casi el 20% de la producción mundial, seguida por EEUU con 13,5%, y luego otros países.

Lo que el especialista destacó es que, por ejemplo, Chile, en los últimos quince años ha tenido un crecimiento fenomenal y se ha posicionado fuerte como oferente del mercado mundial de contraestación de cerezas frescas. También creció mucho China, que es un fuerte consumidor e importador, pero también importante en producción.

Además del sabor que tiene, la hacen atractiva otros beneficios. Es -por ejemplo- una de las pocas fuentes alimenticias que contienen melatonina, un antioxidante que ayuda a regular el ritmo cardíaco y los ciclos del sueño. También es excelente fuente de vitaminas A y E, así como de potasio, magnesio, ácido fólico, y fibras.

Se lo conoce como “el alimento del cerebro”, y además reduce el riesgo de diabetes su consumo, y funciona como un poderoso antiinflamatorio porque reduce el dolor de músculos y tendones, por lo que es muy usada por atletas.

Hoy, el principal importador mundial es China, que implica el 28% de las compras mundiales. Chile es dentro de nuestra región el país que más ha crecido. En Argentina, la zona es el Valle de Uco en Mendoza, con el 60% de la superficie implantada, pero también está presente en Santa Cruz y Chubut.

La variedad que produce nuestro país es Bing, que es “bien plástica”. Sabsay revela que Argentina ha tenido un gran crecimiento, y que en este momento supera las 9 mil toneladas anuales, exportando a Inglaterra, Estados Unidos, España y Francia principalmente.