Agricultura

La mayor presión impositiva ajusta los alquileres agrícolas a la baja

En promedio, los arrendamientos se pactan a 9,5 quintales por hectárea en Córdoba, medio quintal menos que en agosto y 10 por ciento por debajo de la campaña pasada.

a Bolsa de Cereales de Córdoba publicó una nueva estimación de arrendamientos agrícolas que arrojó un costo promedio provincial de 9,5 quintales de soja por hectárea.

Esto significa medio quintal menos que la primera estimación de agosto y un quintal por debajo del valor de la campaña 2017/18: 10,5 quintales.

Es decir, que si se consolida este nuevo guarismo relevado en octubre, los alquileres habrán caído relativamente un 10 por ciento en un año.

“Medido en dólares, el precio de los alquileres cae un 26 por ciento a 236 dólares por hectárea, debido a que el precio de la oleaginosa en los contratos negociados en los mercados futuros a mayo de 2019 se ubica un 18,7 por ciento por debajo del valor registrado en mayo del presente año”, explicó la entidad bursátil.

El informe consideró que esta caída “está relacionada al golpe que significó la sequía del ciclo productivo 2017/2018”, pero también “al aumento de retenciones y presión impositiva sobre el sector en los últimos meses”.

Por zonas

A nivel departamental, las variaciones oscilan entre caídas de dos quintales y leves incrementos de 0,5 quintales.

“Sin embargo, predominan los ajustes a la baja en los contratos, ya que nueve de 19 departamentos analizados disminuyeron el valor de los arrendamientos, principalmente los del centro-norte provincial, mientras que tan solo cuatro departamentos del este y centro-sur exhibieron alzas”, resumió la Bolsa.

De todos modos, la entidad aclaró que “los valores presentados son a título de referencia, dado que dentro de un mismo departamento los arrendamientos pueden tener una gran dispersión. Por ejemplo, en el departamento Colón los valores oscilan desde ocho a 13 quintales de soja por hectárea, Unión de ocho a 18 quintales o Río Segundo de ocho a 17 quintales”.

Modalidades

El relevamiento de la Bolsa también vuelve a aportar datos llamativos sobre las diferentes modalidades en que se pactan estos arrendamientos.

Por ejemplo, que en muchos casos el precio se establece en función de las condiciones en que se reciben los campos y el manejo que tuvo anteriormente en términos de rotación y control de malezas, una cuestión que impacta en la disponibilidad de humedad en el perfil y en los costos de aplicación de fitosanitarios a lo largo del ciclo productivo.

“También se verifican acuerdos puntuales según el cultivo a realizar. Por ejemplo, en el departamento General Roca, existen localidades donde se cobra de siete a ocho quintales de soja por hectárea si se siembra maíz, mientras que si se siembra soja el costo oscila entre 8,5 a 10 quintales”, señala el reporte.

Y agrega también que en la cuenca lechera del nordeste cordobés, ya hay contratos que se arreglan “en un rango de 80 a 110 litros de leche mensuales por hectárea”.