En su columna semanal en Palabra de Campo -por Radio 10- el especialista en agroalimentos Claudio Sabsay remarca que los líderes mundiales tienen consciencia del impacto del Covid-19 en sus economías, más allá de algunas diferencias ideológicas. “El 26 de marzo se reunieron virtualmente los líderes del G20 para tratar los aspectos económicos de la pandemia y declararon su compromiso en minimizar el daño económico y social a través de políticas fiscales y monetarias expansivas”, contó.

Sin embargo, empiezan a verse sectores afectados. Para Sabsay, “hay que tener fuertes políticas de financiamiento para los países”. De hecho, cuenta, el Banco Mundial anunció que otorgará nuevas líneas de crédito y redirigirá las ya otorgadas persiguiendo el mismo objetivo.

Tanto la Organización Mundial del Comercio (OMC) como la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) llamaron a no restringir el comercio de alimentos, en especial “con medidas sanitarias no justificadas y restricciones a las exportaciones”.

“Acá se dan algunas situaciones complicadas, porque así como el día antes del comienzo de la cuarentena muchos salimos a stockearnos de alimentos y artículos de limpieza, ciertos países -sobre todo asiáticos- empezaron a restringir las exportaciones de productos básicos que ellos generan, ante la eventual escasez de oferta alimentaria”, comenta Sabsay.

Según adelanta el especialista, “esto puede generar una situación muy compleja y un alza injustificada de precio”. Sin embargo, aclara que no se ha manifestado aún, y dice que, según las proyecciones de la OMC, esta crisis va a generar un colapso en el comercio mundial de alimentos de entre el 13 y el 32% este año, mucho mayor que la crisis 2008/9.

“Se van manifestando determinadas tendencias en el orden alimentario que hay que ver si se consolidan o se modifican. Por ejemplo: hay un consumo mucho más racional, está mucho más radicado en el ahorro. EEUU anunció que hay 22 millones de desempleados en el país. Uno de los gremios más importantes de Argentina acordó una rebaja del 30% en sus salarios con tal de que no haya despidos”, dice.

Sabsay indica que “esto modifica el tipo de consumo. Han potenciado enormemente la demanda de las compras online y el delivery, que se han multiplicado por 3 o 4 en todo el mundo. también crecieron los negocios de proximidad. Los negocios de restauración están cerrados. Con respecto a China hemos tenido una caída del orden del 25% en las exportaciones a ese país, han caído los precios, y han caído las compras con respecto a China”.