No está claro cuándo se originó la producción de pomelos a nivel mundial. Muchos autores afirman que fue un cruce entre el naranjo dulce y la toronja allá por 1700. Así lo contaba en diálogo con Palabra de Campo -por Radio 10- el especialista en agroalimentos y mercados agroalimentarios, Claudio Sabsay.

Sí está claro que el pomelo participa hoy sólo con el 7% en la producción mundial de todos los cítricos. Mientras tanto, contó, la naranja ocupa el 53%, la mandarina el 31%, el limón el 9%, y recién después aparece la fruta elegida para su columna dominical.

En ese esquema de producción citrícola global, hay tres países que se destacan por su volumen producido, según los datos de la campaña 2017/18. En primer lugar está China, que produce más de 33 millones de toneladas de cítricos, le sigue con 17,3 millones de toneladas Brasil y luego, y más lejos, está México, que produce 7,6 millones de toneladas anuales.

En nuestro país, la producción citrícola es importante. De hecho, contó, genera de manera directa unos 100.000 puestos de trabajo. El número puede superar el doble si se habla también de las labores indirectas. Pero, ¿dónde?

Si hablamos de las provincias más importantes en superficie implantada con pomelo, se destaca Salta, con 1.600 hectáreas; Formosa, con 1.000; Entre Ríos, con 800 has; y Corrientes con 480. Sin embargo, desde el punto de vista de la producción, los números varían: si bien Salta es también la mayor productora de cítricos, con 52 mil toneladas, la que le sigue es Formosa, con 15 mil toneladas, luego Corrientes, con 10 mil, y después Misiones, con 7.000.

Argentina produce así unas 122 mil toneladas de pomelo al año, de lo que se exporta, en fresco, unas 600 toneladas. Es decir, se exporta alrededor del 40% de la producción total de pomelos. Los principales clientes: Paraguay (compra 182 toneladas), España (adquiere unas 135), y Rusia (demanda 111 toneladas).

Mirando al mercado interno, Argentina consume localmente unas 25 mil toneladas, y otras 66 mil se van a la industrialización, sobre todo para jugos concentrados. Pero un dato importante que reveló el especialista en agroalimentos se vincula a una merma de los últimos tiempos, que llega casi a las 95 toneladas, de la que poco se ha hablado, pero según adelanta la cadena, está muy vinculada a la falta de rentabilidad de la producción de cítricos dulces en general.