Rivadavia Agro

La frase de Milei sobre el dulce de leche abrió un nuevo frente con la industria

Desde la industria advirtieron que la competencia externa se habilitó sin corregir antes la presión tributaria ni el elevado peso de la logística en el interior productivo.

Las declaraciones del presidente Javier Milei en defensa de la apertura total de las importaciones generaron una fuerte reacción en el sector industrial. Al comparar a la Argentina con Suiza, el mandatario aseguró que, sin importaciones, el país "solo comería dulce de leche, tendría problemas de sobrepeso y andaría con biromes en colectivos".

En diálogo con Rivadavia Agro, el secretario de CAME, Salvador Femenía, sostuvo que si bien la Argentina necesita importar insumos para sostener la producción, una apertura comercial sin gradualidad dejó a varios sectores productivos en una situación de mayor vulnerabilidad.

Según explicó, industrias como la textil y la automotriz son algunas de las más expuestas a la competencia de productos importados. En cambio, afirmó que el sector alimenticio cuenta con un desarrollo y una competitividad que hacen difícil que sea desplazado por productos del exterior, ya que las importaciones de alimentos apuntan principalmente a nichos específicos y no al consumo masivo.

Femenía también destacó el buen desempeño de las exportaciones argentinas, impulsadas por sectores como la energía, la minería y el agro. Al mismo tiempo, cuestionó las políticas económicas de las gestiones anteriores, especialmente las implementadas durante la gestión de Sergio Massa, al considerar que las distorsiones cambiarias afectaron seriamente el capital de trabajo de las pequeñas y medianas empresas.

No obstante, advirtió que el crecimiento exportador no alcanza a todas las actividades y que las economías regionales continúan enfrentando importantes dificultades.

En ese marco, el dirigente criticó la velocidad con la que el Gobierno avanzó en la apertura comercial sin corregir previamente los problemas estructurales que afectan la competitividad de la producción nacional.

"El Gobierno nos expuso, tanto a las economías regionales como a la industria, a competir sin haber reducido todos los costos que forman parte de nuestra ineficiencia", señaló Femenía. Entre esos factores mencionó la elevada carga tributaria y los costos logísticos y de transporte, aspectos que, aseguró, escapan al control de las empresas y limitan la capacidad de competir en igualdad de condiciones con los productos importados.

Mirá la entrevista completa de Salvador Femenía en Rivadavia Agro acá:

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