El mercado mundial del girasol atraviesa un momento de fuerte expansión. De acuerdo con el último informe del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), la producción global alcanzará un nuevo récord durante la campaña 2026/27, impulsada por una recuperación de los principales países productores del hemisferio norte.
En este contexto, la Asociación Argentina de Girasol (ASAGIR) destacó que la cadena local mantiene un desempeño sobresaliente, con exportaciones que más que se duplicaron en lo que va del año y una industria aceitera que registra el mayor ritmo de procesamiento de su historia.
Récord mundial para la producción de girasol
Según las proyecciones del USDA, la producción mundial crecerá 13,4% respecto de la campaña anterior y llegará a 62,66 millones de toneladas, superando incluso el récord alcanzado en 2021/22.
Al mismo tiempo, la molienda mundial aumentará un 11,6%, hasta 55,81 millones de toneladas, estableciendo también un nuevo máximo histórico.
El crecimiento estará liderado por la región del Mar Negro. En conjunto, Ucrania, Rusia y la Unión Europea elevarán su producción desde 37,16 hasta 43,50 millones de toneladas, un incremento del 17,1%.
Dentro de ese bloque, Ucrania proyecta una cosecha de 13 millones de toneladas, Rusia alcanzará 20,7 millones y la Unión Europea llegará a 9,8 millones de toneladas.
Pese al fuerte crecimiento de la oferta internacional, la cadena del girasol argentina mantiene un excelente desempeño.
Según datos del Consejo Agroindustrial Argentino (CAA), elaborados sobre la base de estadísticas del INDEC, el complejo girasol exportó entre enero y mayo 1.674 millones de dólares, lo que representa un crecimiento interanual del 126,1%.
De esta manera, el complejo ya explica el 7,6% de todas las exportaciones agroindustriales argentinas, muy por encima del crecimiento promedio del sector, que fue del 17,1%.
Durante marzo, las plantas aceiteras registraron una molienda récord de 565.000 toneladas, el mayor volumen mensual del que se tenga registro.
En tanto, entre enero y mayo el procesamiento acumulado alcanzó 2,32 millones de toneladas, con una suba del 32,8% respecto del mismo período del año pasado. Al 1 de julio, las compras de la campaña 2024/25 totalizaban 3,94 millones de toneladas, un 38% más que un año atrás, con apenas 4,8% de ese volumen pendiente de fijación de precio.
Para la campaña 2025/26, las operaciones anticipadas ya suman 4,34 millones de toneladas, lo que representa un crecimiento del 42,5% respecto del ciclo anterior.
El USDA proyecta que la producción argentina crecerá desde 7,4 millones de toneladas hasta 8 millones de toneladas en la campaña 2026/27, un incremento del 8,1%.
No obstante, la estimación es más optimista que la realizada por la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, que calcula una cosecha de 6,6 millones de toneladas, unas 800.000 toneladas menos que la previsión del organismo estadounidense.
En cuanto al mercado interno, el informe señala que el girasol continúa ofreciendo valores atractivos para el productor. Según la Bolsa de Comercio de Rosario, al 7 de julio el precio Cámara Rosario alcanzó los $667.350 por tonelada, equivalente a unos 451 dólares, lo que representa una mejora del 5,6% respecto del mes anterior.
En los puertos de Bahía Blanca y Quequén, las operaciones se ubicaron en torno a 400 dólares por tonelada, mientras que las fábricas del Gran Rosario pagaron entre 420 y 430 dólares, según el tipo de producto.
En el mercado internacional, el aceite de girasol mantiene valores elevados, aunque las proyecciones muestran una leve tendencia bajista hacia 2027 debido al crecimiento esperado de los stocks mundiales.
Aun así, el USDA prevé que las exportaciones argentinas de aceite de girasol se mantendrán en 1,93 millones de toneladas durante la campaña actual y crecerán hasta 2,05 millones de toneladas en el próximo ciclo.
Sin embargo, el aumento de la competencia internacional provocaría una leve reducción de la participación argentina en el comercio mundial de aceite, que pasaría del 14,1% al 13,1%, mientras Rusia seguiría ganando terreno y se consolidaría como el principal exportador mundial.
