La campaña agrícola comenzó a mostrar dos caras muy diferentes en la región núcleo. Mientras los productores aceleran y adelantan la siembra de maíz para intentar esquivar las altas temperaturas y las lluvias intensas que podría traer un evento Niño fuerte, una intensa manga de granizo golpeó a miles de hectáreas de trigo y dejó daños que todavía están siendo evaluados.
Según el último informe de la Bolsa de Comercio de Rosario, la siembra de maíz ya alcanzó el 3% del área prevista, un avance inédito para esta época del año y el más temprano, al menos, de las últimas cinco campañas.
La estrategia de los productores apunta a adelantar el ciclo del cultivo para evitar que las etapas más sensibles del maíz coincidan con las olas de calor que podrían registrarse durante enero.
“Es la primera vez en toda mi carrera profesional que veo sembrar lotes tan temprano en esta zona”, señalaron técnicos consultados en Carlos Pellegrini. Habitualmente, la siembra de maíz comienza después del 10 o incluso del 15 de septiembre, cuando la temperatura del suelo supera los 12 grados y permite una germinación más uniforme.
El adelantamiento ya se observa en distintas localidades de la región. En el norte de la zona núcleo incluso hay sembradoras trabajando, mientras que en otras áreas los productores esperan una mejora en las temperaturas para avanzar con las labores.
La expectativa de un ciclo con mayor disponibilidad de agua también está impulsando una mayor apuesta tecnológica. El informe de la Bolsa de Comercio de Rosario señala que muchos productores planean incrementar la fertilización nitrogenada para aprovechar el potencial productivo que podrían generar las mayores lluvias.
La lógica es clara: si habrá agua, la apuesta será producir más kilos. Sin embargo, no todos avanzan con la misma estrategia. En algunas zonas existe cautela ante el riesgo de lavado de nitrógeno si finalmente se concretan precipitaciones muy abundantes.
Pero mientras el maíz empieza a moverse antes de lo habitual, el trigo recibió un duro golpe climático. Una fuerte manga de granizo afectó sectores del noroeste de Córdoba, el centro-sur de Santa Fe y también zonas de Entre Ríos.
Las primeras estimaciones indican que entre 30.000 y 80.000 hectáreas de trigo de la región núcleo podrían haber sido alcanzadas por el fenómeno. El daño, sin embargo, todavía está siendo evaluado y puede variar considerablemente entre lotes: hay sectores con pérdidas totales y otros donde los cultivos podrían recuperarse.
Uno de los principales problemas es que muchos lotes de trigo vienen adelantados en su desarrollo. Actualmente, el 98% del cultivo se encuentra en condiciones entre muy buenas y excelentes, pero el avance fenológico preocupa: una parte importante del área ya ingresó en encañazón y el cultivo presenta un adelanto de entre 10 y 15 días respecto de lo habitual.
