Los drones pulverizadores ganan terreno en la agricultura y se consolidan como una alternativa para realizar aplicaciones con mayor precisión. Sin embargo, su incorporación también plantea nuevos desafíos: cómo garantizar una correcta distribución de los productos, reducir el riesgo de deriva y trabajar bajo condiciones seguras.
Frente a este escenario, la Cámara de Sanidad Agropecuaria y Fertilizantes (CASAFE), junto con la Editorial de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires (EFA-FAUBA), presentó el libro Protección de Cultivos con Drones: Fundamentos Técnicos y Buenas Prácticas, una publicación que busca aportar criterios técnicos para el uso responsable de esta tecnología.
El documento fue elaborado por el ingeniero agrónomo Federico Martín Elorza y cuenta con el apoyo institucional del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) y la Red de Buenas Prácticas Agropecuarias (Red BPA).

Drones pulverizadores: CASAFE presenta una guía para mejorar la precisión y la seguridad de las aplicaciones agrícolas
La iniciativa apunta a reunir en un solo material información que, hasta ahora, suele encontrarse dispersa, en un contexto de rápida evolución tecnológica y creciente utilización de drones en las tareas de protección de cultivos.
La publicación reúne evidencia científica internacional, experiencia técnica y validaciones realizadas en condiciones locales. Entre los principales aspectos que aborda se encuentran la altura de vuelo, la velocidad de trabajo, el tamaño de las gotas, el volumen aplicado y el ancho de la franja de pulverización.
También incorpora recomendaciones sobre la densidad de impactos, las condiciones meteorológicas adecuadas para trabajar y las medidas necesarias para minimizar el riesgo de deriva, es decir, el desplazamiento de las gotas fuera del área objetivo.
“Los drones aportan nuevas oportunidades para la protección de cultivos, pero una buena aplicación depende de mucho más que la tecnología”, señaló Federico Elorza, coordinador de Gestión Sustentable de CASAFE. En ese sentido, destacó que variables como la altura de vuelo, la velocidad de trabajo y las condiciones meteorológicas son determinantes para lograr resultados eficientes y seguros.
Además de los parámetros operativos, el material aborda cuestiones vinculadas con la trazabilidad documental, la telemetría y la validación de las aplicaciones a campo, herramientas que permiten registrar información y evaluar el desempeño de los equipos.
La incorporación de drones abre nuevas posibilidades para realizar tratamientos agrícolas, especialmente en situaciones donde se necesita mayor flexibilidad operativa. Sin embargo, para aprovechar su potencial es necesario acompañar el desarrollo tecnológico con capacitación, criterios técnicos y procedimientos adecuados.
“Esta publicación pone a disposición información técnica respaldada y reúne en un solo documento criterios que hoy suelen encontrarse dispersos”, destacó Federico Landgraf, director ejecutivo de CASAFE.
