Argentina fue elegido como uno de los 10 países que trabajan en el desarrollo de especias terapéuticas. Así lo contaba el médico veterinario Marcelo Zysman, que en su columna semanal en Palabra de Campo -por Radio 10- relata que “se ha reconocido el rol de un Estado presente y las medidas que tomó el país para ponerla en este grupo en el que comparte espacio con otros países a los que normalmente llamamos de primer mundo”.

“Eso es muy importante porque nuestras universidades son consideradas, en área médica, de las mejores. Es un reconocimiento interesante. Los 10 países requeridos han decidido buscar en lo que ya tenemos”, aclara.

¿Cómo es es? “No hay tiempo para desarrollar nuevos fármacos, aunque igual se sigue investigando. Entonces apelaron a preguntarse por ejemplo si servirá la aspirina para tratar el covid19, y van descartando así otras drogas”.

En ese camino es que especialistas franceses publicaron un trabajo interesante sobre la mezcla de dos drogas: hidroxicloroquina y azitromicina. “Esta combinación, en altas dosis, reduce drásticamente -al día 4- la cantidad de virus permanente en el cuerpo”, cuenta, y destaca que por ahora el ensayo está hecho sólo en 20 pacientes, pero ya abre una línea de investigación relevante, porque el tratamiento saldría $600 y estaría al alcance de todas las personas.

“También se está buscando otro tipo de sustancias que, normalmente, tienen la capacidad de frenar la replicación del virus. Los virus son microscópicos, no se ven en los microscópicos comunes, y tienen la diferencia de tener un solo ácido nucleico (hay dos tipos ARN y ADN). Este virus tiene ARN y la ARN lo hace un virus muy pesado (porque es una cadena muy gruesa) por lo tanto cae y por eso el contagio no es por el aire”, explica.

Existen sustancias que inhiben al virus para que reproduzcan ese ARN, se llaman antivirales, y hay uno que se usa en el mercado felino para inhibir el coronavirus del gato, que sufre una enfermedad por un grupo especial de coronavirus (Alfa coronavirus) y no contagia a la gente así como el Beta (humano) no contagia al animal. Pero esta similitud permitió estudiar que si esto inhibe al coronavirus del gato, que genera una peritonitis fatal, podría hacer algo sobre el humano. “Parece que sí, pero son ensayos preliminares”, adelanta Zysman.

De todas maneras, dice, los estudios hoy por hoy se están basando en encontrar nuevas funciones para viejas drogas: “Se puede encontrar nueva utilidad con medicamentos que ya tenemos y usamos”. Se han dado pasos importantes, la investigación es fructífera, concluyó.