En su último informe, la Guía Estratégica para el Agro señaló que el impacto de la ola de calor en la región núcleo está afectando a los cultivos y que los milímetros perdidos no se recuperarán tan fácilmente.

Desde el viernes pasado, las mínimas treparon por encima del umbral, sobre todo en el este de la región, con máximas arrolladoras.

«El otro parámetro que define una ola de calor, temperaturas máximas por encima de los 32°C, fue ampliamente superado. Las máximas registradas en los últimos 4 días en la región núcleo superaron los 36°C. La franja este alcanzó casi los 40°C. En las últimas 96 horas, durante la mitad de ese período (48 horas) los termómetros permanecieron por encima de los 30°C. El grado de insolación fue cercano a las 13 horas de sol diarias y en los máximos cenitales se superó los 1000 W/m2», indicó el GEA.

Y determinó que el impacto de la ola de calor en la región núcleo significa «una pérdida aproximada de agua en el suelo de 7 a 8 milímetros diarios» en las 10 millones de hectáreas que la conforman.

«La región núcleo perdió por evapotranspiración un valor cercano a los 30 milímetros que equivalen al 60% de los acumulados recibidos en las últimas lluvias», explicó el estudio, que se basa en la red de estaciones de la Bolsa de Comercio de Rosario y el algoritmo de HARGREAVES y SAMANI.