Sergio Cerro nació en Mendoza, la Tierra del Sol y del Buen Vino. Sus primeros 10 años los vivenció en Bowen, departamento de General Alvear. Su padre compró más de 14 hectáreas para crear un deposito de bodegas, pero no funcionó. Junto a su familia viajaron con esperanzas hacia Bragado, provincia de Buenos Aires para llevar su negocio hasta allí.

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El gran salto, les rindió sus frutos. Hoy, Sergio Cerro es gerente de «La Bodega» y se rodea con muchos emprendedores, y trabajadores vinícolas de todo el país. Cerro habló con Agrolink Radio y comentó que hay más de 10 familias de Bowen, su ciudad natal, que apostaron por Bragado, para realizar producciones de frutas y verduras hasta vinos.

Sergio viaja seguido a Mendoza para visitar a sus parientes y ve a Bowen totalmente abandonado. Además, según él, el 90% de la zona no produce y optó por ampararse en el Estado con trabajos de educación, seguridad y política.

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Su oratoria en el #9J

Al comienzo de la pandemia, en marzo de 2020 muchos trabajadores de Bragado y del país fueron catalogados como esenciales y no esenciales esto llevó a la quiebra a muchos puestos de trabajos.

Sergio Cerro presente en el #9J San Nicolás.

Luego de este resultado tan desfavorable, los comerciantes de Bragado se unieron. «Junto a un grupo de comerciantes de diferentes rubros nos unimos para tratar de hablar con la Cámara de Comercio Contable con la cual no nos sentíamos representados», contó Sergio. «Armamos un grupo ‘Comerciantes Unidos’ mediante WhatsApp, donde llegamos a tener más de 200 integrantes . La realidad es que yo veía muchas ganas, pero faltaba organización», siguió comentando.

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Sergio siente que los ciudadanos tienen que ser más partícipes en las cuestiones que afectan a los trabajadores y que mucha gente piensa como él: «Hay que ponerse a hacer las cosas, no solo sentarnos a criticar y no hacer nada».

Además él siente que hay una tensión, que si dicen algo a favor o en contra del campo sos de una determinada bandera política, pero él no lo siente así sino que ve que «hay mucho potencial, emprendedores y trabajadores espectaculares en la Argentina».

«La toma de decisiones la hacen sin consultar a los afectados, por eso tenía ganas de ir 9J. No da para más el sector vitivinícola de esta forma. Me preocupa que la producción esté en segundo término. Ganar un mercado cuesta horrores», concluyó Sergio.