Agricultura

El maíz impulsa el movimiento de camiones en el primer trimestre del 2019 en el Gran Rosario

El país se encamina a una campaña récord de producción de granos, que se traduce en un aumento del saldo exportable de cereales, oleaginosa y subproductos. Mientras atravesamos las últimas semanas de lo que será la magra campaña comercial de granos gruesos 2017/18 y el maíz nuevo primero y la soja después comienza a llegar al mercado, la imagen de las rutas cambió radicalmente y se observa una ingente cantidad de maíz 2018/19 ingresando a los puertos del Gran Rosario.

A pesar del fuerte ingreso de camiones en la última semana, al último día hábil de marzo de 2019 puede afirmarse que el ingreso de camiones a las plantas del Gran Rosario en el primer trimestre del año ha caído un 18% respecto al mismo período del año anterior y un 17% en relación al promedio de los últimos tres años, a medida que se agotan los inventarios de granos en lo que serán los últimos meses de la campaña 2017/18, diezmada por la sequía.
Sobresale, sin embargo, un cambio notable en la composición de las cargas que llegan al Up River en este primer trimestre. Mientras los ingresos de trigo cayeron un 31% respecto a enero-marzo 2018 y los de soja un 37%, el ingreso de camiones con maíz aumentó un 10% respecto al año anterior, al darse en marzo el puntapié inicial de la nueva campaña 2018/19, para la cual se descuentan exportaciones récord desde el Gran Rosario.
Para el trigo particularmente se observó una muy rápida comercialización de la nueva campaña a inicios de la misma durante noviembre y diciembre. En ese mes de diciembre de 2018, el ingreso de camiones contabilizó 37.885 unidades por un estimado de 2,3 millones de toneladas. Ello es, un 160% más de lo que se había descargado de trigo en el Gran Rosario en diciembre del año anterior. Tengamos presente que en los cuadros que exponemos en la presente nota, hemos computado los camiones ingresados hasta las 6.00 de la mañana.
En el caso de la soja, las disponibilidades actuales de grano se ven muy ajustadas por la aguda sequía que afectó a la cosecha en el año 2018, por lo que puede preverse que los despachos de granos continúen por debajo de lo normal al menos hasta el ingreso del grano de la próxima campaña, mayormente a partir de abril de 2019.
El maíz por su parte, si bien también resultó afectado el año pasado por las falta de humedad, la nueva cosecha ya empezó a levantarse, desde mediados del mes de febrero, aunque se generalizó en marzo. Esto es lo que se observa hoy en el movimiento de camiones en las terminales de la zona. Se destaca además que este año el maíz temprano o de primera tuvo una participación más alta en los planteos productivos, lo que redunda en mayor disponibilidad de grano en el primer semestre de este 2019. Gracias a ello, la entrega de mercadería a puerto por camión ya había subido un 28% en febrero y creció otro 15% en marzo de 2019, en relación a los mismos meses del año anterior. Se calcula que de este modo ya se habrían descargado unas 4,5 millones de toneladas de maíz en los puertos de nuestra zona.
La participación del maíz en las entregas totales de granos a puertos del Gran Rosario ha alcanzado un récord histórico del 46% en este primer trimestre del año, superando en 2 puntos porcentuales el mayor valor alcanzado con anterioridad del 44% en el año 2003. Además, si se le adiciona el 22% de participación del trigo, se observa que desde el 2016 a esta parte los cereales se han quedado con gran parte del market share que otrora ostentaba la comercialización de soja. En efecto, la oleaginosa apenas representó en el primer trimestre del año el 27% de las entregas a puerto, la participación más baja en más de 15 años.
Lo visto esta semana en las rutas del país será apenas la primera imagen de una campaña agrícola para la cual se proyecta una notable recuperación respecto a los magros resultados de la campaña anterior. Se estima que la producción total de granos podría alcanzar los 134 millones de toneladas en este año comercial 2018/19, un récord histórico para Argentina y un 36% por encima de lo cosechado el año anterior, en el contexto de una aguda sequía que erosionó los resultados de la gruesa