En un encuentro virtual, organizado por la Bolsa de Cereales de Córdoba, el ex ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca- Luis Miguel Etchevehere– indicó que “si no actuamos en consecuencia, y sigue este déficit fiscal galopante, nuestras empresas van a desaparecer y habrá muchas más Vicentin”.

Al inicio de la reunión, el presidente de la entidad, Manuel Tagle, aseguró que el motivo del banderazo del 20 de junio fue, en primer medida, por la expropiación de Vicentin, pero que detrás de eso, hay otros puntos que impulsaron a la sociedad a marchar, como “la falta de división de los poderes del Estado, falta de institucionalidad, falta de seguridad jurídica y el hecho de pretender vulnerar la propiedad privada que es un derecho que emana de la constitución nacional. Lo que nos permite a todos poder conformar un país y una económica creciente y desarrollada”.

En ese sentido, Tagle dijo que la actitud del Gobierno de menospreciar la libertad de expresión, es autoritaria, en referencia a las críticas por la manifestación. 

A su turno, Etchevehere invitó a los participantes a pensar “qué país queremos ser”, y  reflexionó sobre nuestro futuro: “Posiblemente después de 60 años la Argentina va a tener que empezar a discutir la diferencia que venimos arrastrando entre República o populismo. Queremos ser un país donde se respete la constitución nacional, las leyes, las divisiones de poderes, el federalismo en un sistema capitalista o un populismo caribeño”.

Sobre Vicentin dijo que un conflicto comercial privado, se debe resolver en sede judicial “fuera de la injerencia del Estado, es decir, fuera del Poder Ejecutivo y del Poder Legislativo”. 

También se refirió a su gestión y a la reducción de costos y el gasto público. Afirmó que se puede tener un gobierno eficiente y pagable, bajando el gasto. Según indicó, durante el macrismo, se bajaron de 20 a 8 las subsecretarías, eliminaron 75 cargos políticos y dieron de baja 4000 contratos. “Cuando Agricultura era secretaria y se transformó en ministerio, había  640 empleados y cuando se fue el kichnerismo, en 2015, dejó 4300 puestos. A valores contables, bajamos el presupuesto 50%, eliminamos gastos superfluos, y devolvimos 3 edificios”.