Ganadería

Garrapata: estado de situación y recomendaciones de CREA

Para interiorizarse sobre el estado de situación de la plaga, la región CREA Litoral Sur organizó un evento en formato virtual que convocó a Gabriel Simonato de la Fundación de Lucha Contra Fiebre Aftosa (Fucofa) de Entre Ríos.

El combate contra la garrapata no puede ser entendido como una acción individual porque, para que resulte efectivo, requiere la coordinación de esfuerzos entre organismos públicos y privados.

Para interiorizarse sobre el estado de situación de la plaga, la región CREA Litoral Sur organizó un evento en formato virtual que convocó a Gabriel Simonato de la Fundación de Lucha Contra Fiebre Aftosa (Fucofa) de Entre Ríos.

El veterinario de la Fucofa comentó que en lo que va del ciclo 2023/24 se detectaron 63 tropas con garrapatas en puestos camineros de Entre Ríos, la mayor parte de las cuales provenía de Corrientes (34), seguido por Entre Ríos (14) y Santa Fe (8).

También se hacen controles sistemáticos de ingresos en establecimientos ganaderos, que arrojaron algunas cifras preocupantes en los últimos tiempos.

Aumento de focos en Entre Ríos

La gran novedad que hemos visto es el crecimiento de tropas provenientes de campos de Entre Ríos, fundamentalmente del norte de la provincia; eso implicó detectar focos que estaban ocultos, dado que a veces ni el propio propietario de la hacienda sabe”, comentó Simonato.

De todas maneras, si bien Corrientes lidera el ranking de detecciones de garrapatas en controles, la plaga también aparece en cargas provenientes de Santa Fe, entre otras provincias con un mejor flujo comercial.

“Hasta 2013/14 registrábamos entre 160 y 180 focos en la provincia de Entre Ríos; luego comenzamos a observar un crecimiento progresivo que llegó a superar los 340 en 2022/23 y en lo que va del presente ciclo 2023/24 ya registra más de 600”, indicó.

Los focos detectados en el presente ejercicio se distribuyen en los departamentos de La Paz (165) Federal (155), Feliciano (142), Federación (104), Villaguay (20) y Concordia (7). Los mismos abarcan una superficie de 466.500 hectáreas y 330.500 vacunos.

El crecimiento de los focos se atribuye al enorme traslado de hacienda que se generó a partir de los incendios y la sequía que se registró en la provincia de Corrientes, lo que se agravó con la mala condición general de la hacienda y la discontinuidad de los tratamientos”, explicó Simonato.

“A esto se suma la disminución de la sensibilidad a algunos principios activos dedicados a controlar garrapatas; a veces cuesta identificar si el problema derivó de una mala aplicación o una aplicación bien instrumentada de un producto que perdió efectividad”, añadió.

Los problemas más frecuentes que se detectan en los predios con presencia de garrapata son infraestructura en condiciones inadecuadas, productores y personal con escasa información sobre el problema y uso incorrecto de productos en lo que respecta a conservación, dosificación e inoculación.

“También se observan casos en los cuales no se realiza un tratamiento integral a toda la hacienda del establecimiento con los intervalos adecuados, además de remates feria que no instrumentan los controles sanitarios correspondientes”, señaló el veterinario de la Fucofa.

Si no tratamos la totalidad del rodeo durante al menos un año con productos aprobados, sin las dosis correspondientes y sin respetar el intervalo de uso, entonces se contribuye a diseminar a la plaga”, agregó.

Una vez realizado el tratamiento durante el período de un año, el establecimiento –en fución de la evolución regional de la situación sanitaria– queda en revisión por otro año más; en caso de volver a detectar garrapatas, se reinicia el tratamiento.

Qué hacer si se detecta un foco

El productor, en caso de detectar un foco, debe comunicarse con su veterinario e informar al Senasa o la Fucofa para poder determinar el diagnóstico de sensibilidades. “No podemos trabajar ciegos y decir aplica éste o cual producto sin contar con información”, afirmó.

En ese marco, la rotación de principios activos y el uso racional de los garrapaticidas es un aspecto fundamental para evitar que los productos pierdan efectividad de control.

“Es muy importante entender que no deben hacerse tratamientos preventivos de garrapatas porque los mismos son contraproducentes; ante sospechas, lo mejor es solicitar la revisión profesional del ganado”, apuntó Simonato.

“La tristeza bovina no se evita solamente vacunando, porque también debe simultáneamente controlarse a la garrapata; son tareas complementarias”, remarcó.

 

El especialista recordó que Fucofa es la encargada del control de tratamientos y de egresos en los campos con tratamientos en curso o por implementar, mientras que el control de ingresos y tránsito en la provincia está a cargo de Senasa y la policía sanitaria, así como la posibilidad de instrumentar sanciones a los infractores.

El marco normativo que rige para el control de la garrapata fue establecido por la resolución de Senasa 382/2017, la cual determina que el productor es el responsable primario de ejecutar un plan sanitario en su establecimiento que cumpla con la estrategia sanitaria de su zona o provincia.

Asimismo, en zona sin garrapatas es obligatoria la notificación del hallazgo de cualquier estadio de garrapata viva por parte de cualquier persona o profesional, y la actuación del organismo conforme al procedimiento de declaración y atención de focos.