La fundación que acerca el arte indígena a la ciudad

Arte y Esperanza trabaja desde 1986 a beneficio de las comunidades indígenas argentinas. La fundación hizo pie en La Rural para representar, comercializar y difundir las distintas piezas de artesanías realizadas por aborígenes. 

Arte y Esperanza trabaja desde 1986 a beneficio de las comunidades indígenas argentinas. La fundación hizo pie en La Rural para representar, comercializar y difundir las distintas piezas de artesanías realizadas por aborígenes. 

Mauro Mauricio Vaca es de Misión Chaqueña, Salta, forma parte de la comunidad Wichi y habló con Agrolink sobre el rol de la Fundación, sus inicios y su trabajo desde las raíces indígenas. 

“Arte y esperanza es un puente para ayudar a aquellas comunidades que no pueden salir del monte”, explicó Vaca. Según indican en la página oficial, el Comercio Justo es una relación de intercambio comercial que busca una mayor equidad basada en el diálogo, la transparencia y el respeto. 

A través de la comercialización sin fines de lucro de sus artesanías, la fundación brinda fuentes de trabajo y acompañamiento social a más de 500 familias de artesanos Wichí, Chané, Mbya-Guaraní, Qom, Pilagá, Diaguita Calchaquí, Kolla y Mapuche.

Asimismo, contribuye al desarrollo sustentable ofreciendo mejores condiciones comerciales y asegurando los derechos de los productores y trabajadores marginados. “Hago esto porque en el monte no hay trabajo, y mantenemos a la familia con las artesanías que para nosotros son obras de arte”, manifestó Vaca.

Respecto a sus raíces, Mauro Mauricio dijo que es un trabajo hereditario, de generación en generación y que lo realiza con mucho orgullo y compromiso: “Esto viene de familia, lo llevamos en la sangre y soy un gran apasionado en las artesanías”. 

Entre los trabajos expuestos en el stand de la fundación se destacan los productos de Chaguar, las fuentes de palo santo, las máscaras Chané, el arte diaguita Calchaquí, la joyería Mapuche, los tejidos, la cestería Pilagá y los gorros de lana de llama. 

“La comunidad Wichi copia las aves y los animales autóctonos del monte para dar a conocer su existencia a las personas que no pueden visitar nuestros lugares”, aclaró Vaca. “Estar en La Rural es tener un pie en el cemento de la ciudad, y el otro en el monte”, agregó. 

Por último explicó que es la primera vez que están en la expo y manifestó sus ganas de seguir adelante para difundir el arte indígena.