Banco Central

Los argentinos pagamos a la AFIP una larga serie de impuestos: ganancias, IVA, impuesto al cheque, al combustible, a las gaseosas, a la venta de inmuebles y rodados, a la compra de divisas para ahorro y otros.

El sector rural, junto a otros productores de bienes de exportación, además, debe pagar derechos  aduaneros. 

La AFIP y la Aduana perciben tributos aprobados por el Congreso. La recaudación se gasta según lo dispone el Presupuesto Nacional, con el visto bueno de senadores y diputados.

Ahora bien, existe toda otra fuente de ingresos del gobierno central, a espaldas de nuestros representantes, que recaba el BCRA.

En efecto, el BCRA recauda dos impuestos: inflacionario y por diferencia de tipo de cambio. El primero es por emisión. El segundo es comprar a $ 94,50 lo que vale $ 184,50 (valores al cierre del 22/07/2021)

La diferencia se la apropia el BCRA para uso del gobierno central. Es un dinero con diversas virtudes. 1) No lo tiene que coparticipar a las provincias. 2) No lo informa al Congreso. 3) Lo puede gastar en lo que desea sin control alguno por parte de los demás poderes del estado (Poder Legislativo y Poder Judicial). Es más, es un ingreso cuantioso de riquezas que pasa desapercibido.

¿De cuánto dinero estamos hablando? Del total de exportaciones multiplicada por la diferencia cambiaria. Una cuenta somera, si tomamos las exportaciones del año 2020 y la diferencia de cambio a julio 2021 tenemos las siguientes cifras:

  1. Exportaciones 2020 U$D 54.884 millones (página 3 INDEC)
  2. Diferencia de cambio al 22/07/2021 $ 184,50 – $ 94,50 = $ 90,00
  3. Impuesto recaudado por el BCRA por diferencia de cambio $ 4.939.560 millones (la multiplicación de las exportaciones totales por la diferencia de cambio; 1×2).
  4. Impuesto recaudado por el BCRA por diferencia de cambio en dólar blue vendedor:  U$D 26.773 millones (la valuación de 3 en dólar blue del 22/07/2021).
  5. A esta cifra hay que detraerle los montos que la industria petrolera y la minería no están obligados a liquidar en el BCRA. No modifica significativamente el número final.

¿Qué hace el gobierno central con este botín que le quita a los habitantes y empresas de las provincias? Lo que desee porque no tiene obligación presupuestaria alguna. 

Una pequeña parte la reserva para sí, para pagar intereses de deuda o financiar nuestro servicio exterior o alguna compra de armamentos o vacunas. El resto los funcionarios públicos se lo dan a los amigos a su arbitrio. Disponen cuáles actividades, empresas o entidades pueden adquirir dólares a $ 101,50; precio Banco Nación vendedor del 22/07/2021. Vale la pena ser amigo del gobierno.

Todo este accionar es contrario a la Constitución Nacional y a la Ley. El BCRA debería tener autoridades aprobadas por el Senado de la Nación (hoy los directores están en comisión, esto es, designados por el presidente). El BCRA debería hacer lo que el Congreso Nacional le instruya y no lo que se le antoja.

En efecto, en el artículo 75 de la Constitución Nacional donde se listan las atribuciones del Congreso. Los incisos 11 y 19 ponen en cabeza del Poder Legislativo la política cambiaria e inflacionaria.

Inc. 11. Hacer sellar moneda, fijar su valor y el de las extranjeras…

Inc. 19. Proveer lo conducente … a la defensa del valor de la moneda,…

Por lo tanto el poder central se excede en sus atribuciones al recaudar un impuesto de más de 25 mil millones de dólares a espaldas de los legisladores.

No sólo eso, el Congreso debe velar por el crecimiento del interior y no condonar su vaciamiento económico, como efectúa el BCRA en la actualidad (art. 75, inc. 19 …Proveer al crecimiento armónico de la Nación y al poblamiento de su territorio…de la CN).

Los abusos no terminan aquí. Lo que hace el BCRA es confiscar los dólares a su dueño (el que produce el bien exportable) y no sólo eso, sino que lo paga un precio vil. Toda confiscación exige una ley previa y precio de mercado.

La característica principal de este impuesto “en negro” es que las provincias solventan el 99,4% de los fondos, no ven un solo peso y el gobierno central dispone a su arbitrio. 

Este impuesto abusivo, ilegal, inconstitucional y “fuera de libros” perpetúa la pobreza de las provincias, las verdaderas generadoras de riqueza de la Nación.

Por Iris Speroni, economista