Agroleaks

¿Oportunidad para la indiustria? cómo son los chips de mozzarella que no necesitan cadena de frío y tienen un alto aporte proteico

El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), en conjunto con la empresa láctea Lácteos Capilla del Señor, desarrolló un snack innovador a base de mozzarella que concentra los beneficios nutricionales de la leche para reforzar la alimentación infantil y facilitar el acceso a alimentos de calidad en zonas rurales o de difícil acceso.

Luego de más de tres años de trabajo científico, un equipo del Instituto de Tecnología de Alimentos del INTA Castelar alcanzó un desarrollo inédito en el país: chips de mozzarella con alto valor nutricional, capaces de concentrar en un formato snack los principales beneficios de la leche.

El proyecto nació en 2022 a partir de un trabajo conjunto entre el INTA y la pyme cordobesa Lácteos Capilla del Señor, con un objetivo claro: transformar un alimento tradicional en una opción práctica, versátil y fácil de consumir, sin resignar calidad nutricional.

El resultado fue un snack innovador que conserva las propiedades de la leche, pero con una ventaja clave: no requiere cadena de frío ni acceso a agua potable. Así lo explicó Sergio Rizzo, ingeniero en alimentos e investigador del Instituto de Tecnología de Alimentos del INTA, en diálogo con el programa Agroleaks, de Neura Media.

“La idea inicial fue ir por el lado de lo fácil y lo snackeable. Como argentinos estamos bastante acostumbrados al picoteo”, explicó Rizzo. Pero el desarrollo no se quedó solo en el formato: el foco estuvo puesto también en el aporte proteico, un aspecto cada vez más relevante en la alimentación. “Hoy hay muchos estudios que están encendiendo alarmas sobre un posible déficit de proteínas en la dieta del consumidor”, advirtió.

En cuanto al proceso productivo, el investigador detalló que la empresa ya contaba con una mozzarella de alta calidad, que funcionó como base del desarrollo. “A partir de ahí lo que hicimos fue eliminar el agua para llegar a este producto crocante”, señaló. Esa técnica no solo permitió lograr la textura del chip, sino también extender de manera significativa su vida útil.

Más allá de su futura comercialización, el proyecto tiene un fuerte componente social. El objetivo es que los chips de mozzarella puedan llegar a regiones remotas del país, donde el acceso a alimentos básicos es limitado y, en muchos casos, también escasea el agua potable. “Muchas veces llegar a esos lugares con leche fluida es un problema. Uno piensa en la leche en polvo, pero ahí también aparece el tema del agua potable”, remarcó Rizzo.

En ese sentido, el desarrollo apunta a su incorporación en programas de alimentación escolar y kioscos escolares, como una alternativa práctica, nutritiva y de fácil distribución. Un dato clave resume el potencial del producto: con apenas 20 gramos —equivalentes a unos 12 chips— se obtiene un aporte nutricional comparable al de un vaso de leche.

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