La producción de las cosechas de mayo y junio en algunas partes de Kenya, Etiopía y Somalia- África- peligra ante las nuevas oleadas de enjambres de langostas del desierto, una situación que amenaza la alimentación de los pequeños agricultores y sus familias.

La Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO) ya advirtió en febrero que los enjambres de langostas se estaban extendiendo a una amplia zona que en la actualidad comprende a Eritrea, Etiopía, Kenya, Somalia, Sudán del Sur, Tanzania y Uganda.

De acuerdo con el índice de control de seguridad alimentaria, más de 13 millones de personas en el este de África sufren una carestía de alimentos, y no todas se encuentran en la ruta de los enjambres.

Se estima que podrían verse afectadas unos 9,7 millones de personas en Kenya, Etiopía y Somalia y 3,2 millones en Uganda y Sudán del Sur.

Aunque el Programa Mundial de Alimentos (PMA) no forma parte directamente de las operaciones de lucha contra la langosta – que son dirigidas por la Organización para la Alimentación y la Agricultura-, proporciona vehículos a los Gobiernos afectados para vigilar los enjambres de langostas y participará en misiones de evaluación.

Se estima que los costos en materia de seguridad alimentaria posteriores a los ataques de langostas serían quince veces superiores a los de prevención de la propagación en estos momentos.

Impacto en Sudán del Sur:

Desde mediados de febrero, las langostas han afectado a cuatro condados del Estado de Ecuatoria Central. Aunque los enjambres son de menor tamaño comparados con los de Etiopía y Kenya, podrían seguir propagándose a menos que se los controle.

El comienzo de las lluvias durante el periodo de marzo y abril, que coincide con la regeneración de los pastizales y la plantación, permite que se reproduzca y se propague una nueva ola de langostas. Esta situación podría llegar a afectar tanto a la principal temporada de cosecha como a las secundarias y potencialmente llegar a propagarse más del Valle del Rift y otras zonas.

El PMA considera que, en el peor de los casos y aunque lo considera improbable, la plaga de langostas podría ocasionar una producción de las cosechas inferior a la media prevista para este año y grandes pérdidas de pastos en las regiones áridas y semiáridas.

El plan de respuesta humanitaria para la nación africana se ha incrementado hasta llegar a los cinco millones de personas, pero necesita 208 millones de dólares para ofrecer una respuesta eficaz.

Sobre las langostas:

-Un enjambre normal puede contener hasta 150 millones de langostas por km2.

-Una bandada de un km2 puede llegar a consumir una proporción equivalente a los cultivos para alimentar a 35.000 personas.

-Las nubes de langostas se desplazan rápidamente, cubriendo entre 100 y 150 km al día, complicando las medidas de control.

– Más de la mitad de la población de Sudán del Sur -6,5 millones de personas sobre un total de 12 millones- se enfrentará a una grave inseguridad alimentaria en el punto álgido de la temporada anual de carestía.