Se estima que más de 12 millones de has agrícolas podrían recuperarse aplicando nanotecnología

Las suspensiones de nanopartículas minerales se presentan como una posible solución a suelos con elevados niveles de sodio.

Según el Banco Mundial, con datos de la FAO relevados en 2018, Argentina cuenta con 39,2 millones de hectáreas cultivables. Con la recuperación potencial de 12 millones, el país se acercaría a Brasil, aumentando su capacidad productiva en más de un 20%. Las suspensiones de nanopartículas minerales se presentan como una posible solución a suelos con elevados niveles de sodio.

La salinización y sodificación son procesos de degradación que amenazan los ecosistemas y la producción agrícola. Por ello, el INTA junto con la FAUBA realizó el primer inventario que determinó el porcentaje de los suelos afectados por sales en el país. Según el estudio, hay 770.403 kilómetros cuadrados de suelos salinos, sódicos o salinos-sódicos, lo que representa el 27,6% de la superficie del país, en una profundidad de 0 a 30 centímetros. Y eso aumenta a 1.066.389 kilómetros cuadrados, que representa el 38,2%, cuando se mide una profundidad mayor a los 30 cm. hasta un metro de profundidad.

Impactos en las funciones del suelo

Los suelos afectados por sales tienen graves limitaciones en sus funciones, impactando negativamente en la productividad agrícola y la biodiversidad del suelo. Reducen tanto la capacidad de los cultivos para absorber agua, como la disponibilidad de macro y micronutrientes, y concentran iones que pueden ser tóxicos para las plantas y pueden degradar la estructura del suelo.

Recuperación de suelos sódicos y salino-sódicos

Especialistas en conservación y manejo de suelos del INTA recomiendan prácticas de manejo como la implementación de secuencias ordenadas e intensivas de cultivos, o bien el uso de pasturas de alta producción. Las coberturas ayudan a disminuir la evaporación y el consecuente ascenso de las sales, así como también mejoran la porosidad e infiltración de los suelos. Otra práctica utilizada, aunque compleja, es el uso de enmiendas químicas (yeso), para favorecer la estructura y disminuir el porcentaje de sodio intercambiable y el pH.

Los avances tecnológicos han permitido la aparición de nuevos productos que reemplazan a los convencionales, permitiendo una eficiente recuperación de suelos mediante aplicaciones realizadas a muy bajas dosis, en relación con los productos tradicionales. Las soluciones líquidas favorecen el aumento de la velocidad de reacción, incrementando el accionar del calcio y del azufre en el complejo de intercambio del suelo.

La utilización de nanopartículas minerales ha demostrado que es posible lograr desplazar el sodio lejos de las zonas de influencia radicular. El MIST TPS 78® es una dispersión de nanopartículas minerales de alta pureza, cuya composición básica contiene azufre y calcio, a la cual se le adiciona en su producción azufre elemental. Esta combinación es recomendada para desplazar sodio y sales del complejo de intercambio del suelo logrando así mejorar la estructura; reduciendo problemas de compactación y encostrado superficial. Además, se suministra azufre y calcio para la nutrición de las plantas. Desde su presentación en Bag in Box de 15 litros, que permite armar un pallet estándar de 56 unidades (840 litros), fácilmente transportable en camioneta y cuyo rendimiento permitirá cubrir hasta 280 hectáreas.

En un ensayo realizado en Adolfo González Chaves, Buenos Aires, sobre un suelo altamente alcalino-sódico con capacidad casi nula para la producción agrícola, fue posible implantar un cultivo de sorgo, mejorando adicionalmente la calidad del pastizal natural. Se logró producir 2.000kg de MS/ha de sorgo, alcanzando una cobertura de entre el 50 / 60% de la superficie cultivada. Actualmente, el objetivo a mediano plazo es seguir mejorándolo con aplicaciones sucesivas de TPS 78, aumentando la cobertura, para finalmente lograr una pastura de mayor calidad.

El MIST TPS 78® es un producto recomendado para la recuperación de suelos salinos y salino sódicos, para situaciones con necesidad de reposición de bases, para mejorar la disponibilidad y absorción de nutrientes, para potenciar la micorrización y población de microorganismos, y aumentar los rendimientos de los cultivos.

Además, ofrece varias ventajas operativas, como la facilidad de aplicación, siendo más económico, fácil y preciso de aplicar que los sólidos, finos, granulados y laminados. Es un producto que logra un efecto eficiente de recuperación de suelos con aplicaciones que varían entre los 2 a 4 lts /ha, reemplazando grandes cantidades de material a granel.