Los complejos de cebada, girasol, maíz, maní, soja y trigo incrementaron conjuntamente un 5% el volumen de sus exportaciones entre enero y abril del 2020 respecto del año anterior, alcanzando los 32,2 millones de toneladas, según información del Instituto Nacional de Estadísticas y Censo (INDEC). Este crecimiento cobra aún más relevancia cuando se tiene en cuenta que el 2019 fue el registro récord histórico en lo que hace a despachos de granos, aceites y subproductos para nuestro país.

Un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario, explica que pese al volumen de exportaciones, la caída de precios erosionó el efecto de la suba en cantidades de modo tal que el valor de las exportaciones del complejo cayó levemente en dólares.

Respecto al valor de las exportaciones agroindustriales entre enero y abril de 2020, el INDEC detalla que éstas totalizaron los US$ 8.400 millones, un 1% por debajo del ingreso reportado el año anterior. En otras palabras, la leve caída en el ingreso de divisas del sector agroindustrial durante el primer cuatrimestre se debe exclusivamente a una caída del precio internacional de nuestras exportaciones, ya que en volumen las mismas han crecido.

Incluso a pesar de este contexto externo adverso, los despachos representaron el 48% del total de las exportaciones argentinas, avanzando 5 puntos porcentuales respecto al mismo período del 2019, y tocando de este modo la mayor participación relativa desde el año 2016.

Las exportaciones del complejo trigo mostraron en el primer cuatrimestre del 2020 una suba cercana al 30% en volumen de despachos pero, como consecuencia de la caída de los precios internacionales, un incremento más modesto del orden del 13% en el valor de los mismos. Entre enero y abril del año en curso éste complejo exportó un total de 8,17 millones de toneladas, siendo el trigo en grano el ítem que más contribuyó a la mejor performance. En efecto, los 7,9 Mt exportados del cereal sin procesar en el período representaron el 97% de los envíos en cantidades y el 35% de los envíos en valor del complejo. Los envíos de harina de trigo, si bien representan el 4% del valor de las exportaciones del complejo trigo, vieron caer sus ingresos en dólares un 3% en volumen y un 8% en valor en el año. 

El segundo mayor aporte a la mejora en la performance de la agroindustria lo hizo el complejo maíz, con un aumento del 13% en el volumen despachado y un 10% en el valor de las mismas. La casi totalidad de esta variación la explica el maíz en grano, que soporta el peso del 99% del total exportado por el complejo y que entre enero y abril de 2020 registró exportaciones por 11,3 millones de toneladas, un récord histórico para el primer cuatrimestre del año. El excepcional aumento en la cantidad más que compensa la caída del valor FOB promedio de los envíos permitiendo una mejora en el valor de las exportaciones.

El maní, resultó el complejo que más aumentó tanto su volumen como valor de las exportaciones en el primer cuatrimestre del año, aunque se trate de un número más modesto que los otros dos productos. La cantidad exportada aumentó un 30% a cerca de 235.000 toneladas, en tanto que resulta uno de los pocos casos en que los precios internacionales también mejoran, facilitando una suba del valor de sus despachos del orden del 35% a casi 300 millones de dólares.

Respecto al complejo sojero, en los primeros 4 meses del año el volumen de sus despachos cayó un 8% a 10,3 millones de toneladas, en tanto que el ingreso en dólares reportados por los mismos cedió un 6% a US$ 3.900 millones. Sin embargo, el comportamiento es muy disímil en poroto de soja y en productos industrializados. Los despachos de soja en grano, sin procesar, crecieron nada menos que un 55% respecto al primer cuatrimestre del 2019, sumando 0,88 millones de toneladas. El valor que aporta este rubro creció así un 51% a más de US$ 300 millones. Sin embargo, el resto de los productos del complejo mostró una evolución negativa en el arranque del año, destacándose por el impacto en el total el aceite de soja, que perdió el 4% en volumen y el 1% en valor, y la harina y pellets de soja que exportó un 13% menos tanto en toneladas como en millones de dólares.

El girasol registra una situación parecida. Las exportaciones de semilla de girasol avanzaron un 17% tanto en volumen como en valor en el primer cuatrimestre del año, en tanto que los despachos de aceite y pellets de girasol cayeron un 53% y 39%, respectivamente, en volumen y un 47% y 46% en valor. Sí aumentaron los envíos de aceite mezcla, pero no fue suficiente para torcer el desempeño del complejo que vio caer un 31% el tonelaje exportado y un 27% el ingreso de los mismos. En el caso del complejo cebada, finalmente, se verifica una caída tanto en los envíos del grano como de la malta, que suman una baja del 22% en volumen y del 31% de su valor en dólares.