Suelos: cómo convertir las amenazas en oportunidades

Especialistas del INTA aseguran que el cambio climático, la pérdida de biodiversidad, la erosión, el desbalance y agotamiento de nutrientes son algunas de las amenazas a las que se enfrenta este recurso natural no renovable.

El cambio climático es una amenaza para los suelos, principalmente por el calentamiento global y la mayor frecuencia de eventos extremos. Ante esto, especialistas del INTA explican cómo enfrentar las amenazas vigentes y las incipientes que afectan el recurso y convertirlas en oportunidades.

“Existen amenazas vigentes como la erosión hídrica y eólica, las pérdidas de carbono orgánico y almacenes de carbono decrecientes, el desbalance y agotamiento de nutrientes, la salinización y sodificación”, explicó Miguel Taboada, docente de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires (FAUBA) y director en Carbon Group Agroclimatic Solutions SRL.

Otras de las amenazas vigentes, de acuerdo a Taboada, son: “la compactación del suelo, una pobre condición estructural, las inundaciones y anegamientos y las pérdidas de biodiversidad –deforestación, pérdida de pastizales y pasturas, degradación de humedales–“. Por otra parte, el experto citó amenazas incipientes como la pérdida de bases y micronutrientes, la acidificación, la contaminación y el uso de tierras agrícolas para la urbanización.

labrada

A la hora de enfrentar las amenazas para los suelos, “las tecnologías pueden ser preventivas (evitar que las cosas sucedan) o restaurativas (recuperar o remediar los daños ocurridos)”, explicó Taboada. Y agregó: “estas tecnologías ya se conocen hace años, como las buenas prácticas agronómicas, o las terrazas para el control de la erosión”.

Asimismo, de acuerdo con el especialista, “la amenaza del cambio climático puede ser una oportunidad para la mitigación, para disminuir las fuentes de emisión de gases efecto invernadero y para aumentar los almacenes de carbono existentes en la naturaleza (bosques, plantaciones forestales y suelos)”.

A su vez, existen soluciones basadas en la naturaleza, como, por ejemplo, “el uso de los ecosistemas terrestres y los agroecosistemas para almacenar carbono estable, compensado así emisiones de gases efecto invernadero”, afirmó Taboada.

microbiología de los suelos

Existen grandes almacenes de carbono sobre la tierra (bosques, plantaciones forestales) y en los suelos como carbono orgánico estable (humus): los suelos de la Argentina poseen un importante potencial de secuestro de carbono, tanto en la región pampeana, y por su enorme superficie en las regiones áridas y semiáridas.

“Otra solución sería evitar deforestación y pérdida de pastizales y pasturas”. Por último, hizo hincapié en las buenas prácticas agrícolas (BPA) para evitar el laboreo del suelo, diversificar producciones, rotaciones de cultivos, cultivos de cobertura, manejo adecuado del pastoreo, entre otras.

suelos córdoba

“Las nuevas demandas de la sociedad nos brindan una oportunidad para mejorar nuestros sistemas productivos y la salud de nuestros suelos. Mayor sustentabilidad y mayor trazabilidad debieran ser la línea directriz de nuestra política agropecuaria”, concluyó el director de Carbon Group.

La agricultura argentina tiene la enorme oportunidad de aportar significativamente a la solución de grandes desafíos globales como la disminución del hambre, generando alimentos en cantidad y calidad e incrementando el carbono en el suelo para mitigar el efecto invernadero y disminuir el impacto del cambio climático.