El Gobierno busca destrabar uno de los debates históricos del agro argentino: la actualización de la Ley de Semillas. En ese sentido, el titular del Instituto Nacional de Semillas (INASE), Martín Famulari, reconoció que la normativa vigente, sancionada en 1973, quedó completamente desfasada frente a los avances tecnológicos y productivos de las últimas décadas.
“No nos gusta el lugar en el que estamos hoy con la Ley de Semillas”, sostuvo Famulari durante una entrevista con Agroleaks, de Neura Media, donde repasó los principales obstáculos para avanzar con una nueva normativa que contemple la propiedad intelectual y los derechos de los distintos actores de la cadena.
Según el funcionario, el escenario actual es diferente al de años anteriores porque existe mayor predisposición del sector a alcanzar un acuerdo. En ese sentido, destacó el consenso alcanzado durante Expoagro, cuando las cuatro entidades de la Mesa de Enlace manifestaron su voluntad de avanzar hacia un sistema que reconozca el valor de la genética.
“Tuvimos la madurez del sector agrícola en Expoagro, donde las cuatro entidades de la Mesa de Enlace dijeron: ‘Queremos pagar’”, señaló.
Sin embargo, todavía queda un punto sensible por resolver: el uso propio de las semillas. Se trata de uno de los aspectos más controvertidos de la discusión y que, según Famulari, quedó en manos de los propios integrantes de la cadena para alcanzar una definición.
El funcionario explicó que, bajo el esquema actual, el productor puede demostrar el origen legal de la semilla mediante una factura de compra y, a partir de allí, multiplicar esa variedad sin límites definidos de superficie ni de tiempo.
“El tema que hoy tenemos que terminar de definir es el uso propio, que por suerte lo dejamos en manos del sector. Nosotros le dimos el marco”, explicó.
La discusión enfrenta dos intereses centrales: por un lado, el reconocimiento de la propiedad intelectual de los obtentores y la necesidad de garantizar el retorno a la inversión en genética y biotecnología; por otro, el derecho de los productores al uso propio de la semilla.
Mientras continúa el debate legislativo, el INASE avanzó junto al Ministerio de Desregulación en una serie de medidas destinadas a simplificar los trámites para los productores.
Una de las principales modificaciones fue la eliminación del remito específico para el traslado de semillas. Desde ahora, la información queda integrada a la Carta de Porte mediante un código digital de trazabilidad otorgado por el obtentor.
“Con esta medida sacamos un documento innecesario, desregulamos el transporte en rutas y generamos un sistema de datos mucho más ágil que promueve la semilla fiscalizada de forma natural”, destacó Famulari.
Con el uso propio todavía como principal punto de discusión, el Gobierno busca que el debate no vuelva a quedar atrapado en el Congreso sin una solución definitiva.
Famulari fue contundente al hablar de los plazos y aseguró que tiene como objetivo alcanzar un consenso durante los próximos meses.
“Confío, deseo y tengo todas mis fichas puestas en que podamos resolverlo antes de fin de año con un proyecto respaldado por toda la cadena productiva”, concluyó.
Mirá la entrevista completa de Martin Famulari en Agroleaks acá:
