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La apuesta biológica que promete hasta un 6% más de rendimiento y busca ganar terreno en el negocio del maní

Novonesis apuesta a la coinoculación con dos bacterias que, según sus ensayos, pueden mejorar hasta un 6% los rindes frente al manejo convencional.

Con un escenario climático que anticipa lluvias superiores a lo normal, la coinoculación aparece como una herramienta para mejorar la eficiencia del cultivo de maní. Novonesis impulsa Nitragin FUSION PRO, un producto que combina dos bacterias benéficas y que, según ensayos de la compañía, puede lograr entre un 5% y un 6% más de rendimiento frente a la inoculación convencional.

En una campaña atravesada por la incertidumbre climática y la necesidad de cuidar cada peso invertido, el manejo biológico empieza a ganar protagonismo en el negocio del maní. Con pronósticos que anticipan condiciones más lluviosas de lo habitual por la influencia de El Niño, la búsqueda de cultivos más eficientes y resistentes vuelve a poner el foco en la tecnología aplicada a las semillas.

En ese escenario, la coinoculación aparece como una alternativa para mejorar los resultados productivos. La propuesta consiste en combinar dos bacterias benéficas: Bradyrhizobium japonicum y Azospirillum argentinensis, que trabajan de manera complementaria para favorecer el desarrollo del cultivo.

La primera cumple un rol fundamental en la fijación biológica de nitrógeno, un proceso clave para el maní, que obtiene buena parte de este nutriente a través de su relación con las bacterias. La segunda estimula el crecimiento de las raíces mediante la producción de fitohormonas, como las auxinas, lo que permite explorar una mayor superficie del suelo y mejorar la absorción de nutrientes.

En este segmento, Novonesis presentó Nitragin FUSION PRO, un coformulado que reúne ambos microorganismos en un solo tratamiento. Según los ensayos de la compañía, su aplicación permite alcanzar entre un 5% y un 6% más de rendimiento respecto de la inoculación convencional.

¿Dónde está la diferencia? Los resultados informados por la empresa muestran un incremento del 16% en el número de nódulos, un 18% en la masa nodular y un 6% en el largo de las raíces finas. Estos indicadores apuntan a lograr plantas con mayor desarrollo radicular, mejor capacidad de absorción de nutrientes y una estructura más robusta para enfrentar situaciones de estrés.

Gisela Santella, gerente de Servicios Técnicos e Innovación Regional de Novonesis, explica que el beneficio está directamente relacionado con el funcionamiento de las raíces: más nódulos significan mayor capacidad de fijación biológica de nitrógeno, mientras que un sistema radicular más desarrollado permite explorar mejor el suelo y aprovechar los nutrientes disponibles.

Otro aspecto que puede resultar atractivo para el productor es la practicidad del manejo. El tratamiento puede realizarse hasta 60 días antes de la siembra y concentra la aplicación de ambas bacterias en una sola operación.