Actualidad

Más kilos y mejor calidad: qué animal necesita producir la ganadería argentina 

El especialista Julián Soriano propone avanzar hacia animales más pesados y con mayor grasa intramuscular para producir carne de mayor valor. Analizará los desafíos de la calidad de carne y el marbling en el 5º Congreso Federal Ganadero organizado por Rosgan.

El mercado mundial de carnes atraviesa un cambio de paradigma y la Argentina se encuentra frente a un escenario sin precedentes para posicionarse como líder en calidad y volumen. Este será uno de los ejes centrales que abordará el especialista Julián Soriano durante el 5º Congreso Federal Ganadero organizado por Rosgan.

Soriano adelantó las claves de su disertación en el panel “Genética y nutrición: dos visiones enfocadas en el producto. ¿Qué animal debemos producir?” y analizó el nuevo mapa internacional. El especialista consideró que la disminución en las exportaciones de carne de muy alta calidad por parte de Estados Unidos —el mayor exportador mundial de este segmento— dejó un nicho global desabastecido, que abre una puerta estratégica para los productores argentinos.

"Hoy por hoy el mercado de carnes viene cambiando bastante. Todo esto comenzó hace ya 6 o 7 años en Argentina cuando se empezó a hablar de marbling (marmoreo). Al bajar tanto las exportaciones de Estados Unidos, quedó un mercado desabastecido. Nosotros tenemos todas las condiciones: la genética, el clima y los alimentos. Solo falta darle de comer a esos animales como el mundo quiere", explicó Soriano durante una entrevista realizada en el streaming “Café Ganadero” de Rosgan, conducido por Carlos Misuraca.

En rigor, destacó que uno de los mayores retos que enfrenta el sector es la dicotomía entre las preferencias del consumidor local y las exigencias internacionales. Mientras el mercado interno argentino demanda históricamente animales pequeños, tiernos y magros (novillitos de 12 a 14 meses y 330 a 350 kilos), el mercado exterior de alto valor busca cortes grandes, de animales de 20 a 22 meses, con un peso de faena de entre 550 y 600 kilos, y un alto nivel de engrasamiento intramuscular.

Soriano enfatizó que lograr este equilibrio es técnica y comercialmente viable a través de un manejo nutricional preciso: "Es un desafío y una oportunidad. Se puede trabajar en un animal que tenga marbling y no exceso de grasa de cobertura, ya que son dos tejidos adiposos con dinámicas distintas. Si crecemos en peso de faena, vamos a producir mucha más cantidad de carne con la misma hacienda, dejando un saldo exportable mayor sin descuidar el consumo interno y permitiendo facturar mejores precios".

El consultor técnico en bovinos también abordó el rol de la genética para alcanzar los estándares requeridos. Si bien razas como la Wagyu lideran la capacidad de marmoreo, destacó que las razas británicas -ampliamente difundidas en el país- poseen un excelente potencial para incrementar la calidad, muy por encima de las continentales o las índicas. Aunque Argentina no cuenta con las tecnologías de implantes o beta-agonistas que permiten a Estados Unidos llevar sus animales por encima de los 700 kilos con encierres cortos, el país tiene la capacidad de alcanzar los 600 kilos mediante ajustes en la recría y la nutrición.

La transición hacia este modelo requerirá un cambio estructural en la matriz ganadera y el acompañamiento constante de asesores técnicos. Soriano señaló que, a medida que la industria frigorífica abra nuevos mercados y comience a pagar un plus o diferencial por esta calidad, el productor argentino encontrará el incentivo económico necesario para retener y engordar sus animales por más tiempo.

Soriano profundizará sobre estrategias, evolución de los mercados, eficiencia en la conversión y el manejo de los establecimientos ganaderos del futuro durante su presentación en el 5º Congreso Federal Ganadero de Rosgan,que se realizará el próximo jueves 12 de noviembre en la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).