Carbunclo: alertan por nuevos casos en La Pampa

Se detectaron animales enfermos en la zona rural de Santa Rosa. Exigen la notificación temprana ante una infección.

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La Mesa de Zoonosis Provincial de la La Pampa, integrada por los Ministerios de la Producción y de Salud; el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa); Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA); Facultad de Veterinarias y el Colegio Médico Veterinario emitió un alerta por nuevos casos de Carbunclo en Santa Rosa.

Semanas atrás se presentaron casos en las localidades de Bernasconi y Guatraché, al sudeste de la provincia.

Desde las entidades, remarcan la importancia de la vacunación, detección temprana y la notificación inmediata de casos de esta enfermedad, los cuales son fundamentales para la implementación de medidas de prevención, control y vigilancia por parte de los organismos competentes.

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¿Qué es el Carbunclo?

El Carbunclo (Bacillus anthracis) es una enfermedad de curso agudo, altamente contagiosa, que afecta preferentemente a los rumiantes, siendo transmisible a otros animales incluso al ser humano, por lo que se considera una zoonosis grave. La sospecha de casos, tanto en casos humanos como de animales, es de notificación obligatoria.

Esta bacteria pueden permanecer viables en la naturaleza durante largos períodos de tiempo en alimentos secos, subproductos animales como lanas y cueros, objetos contaminados y suelo.

Cuando son ingeridas por un animal susceptible, como por ejemplo los bovinos y otros herbívoros, esta espora pasa nuevamente a la forma vegetativa, comenzando a generar las toxinas que son las responsables de la muerte de los animales.

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La enfermedad se caracteriza en los bovinos por presentar muerte súbita, con arrojamientos sanguinolentos por los orificios naturales (boca, nariz y ano), en los cuales se encuentra presente el agente etiológico.

Se encuentran vacunas para combatir la enfermedad para animales pero no para los humanos. En ese marco, desde la Mesa de Zoonosis se solicitó a los productores como principal acción preventiva, vacunar a los bovinos anualmente y en forma sistémica, a partir de los seis meses de edad, preferentemente en primavera.

En campos con antecedentes de la presencia de la enfermedad se recomendó dos aplicaciones al año, con un intervalo de seis meses entre ambas, a fines de potenciar las respuestas inmunitarias