Carne: el consumo es el menor en 100 años y el precio sigue aumentado

Según un nuevo informe del CEPA, el mes de mayo de 2022 mostró un incremento promedio de los cortes de carne vacuna del orden de 6,1%. En términos interanuales, estos cortes incrementaron su precio un 68,4%. 

Textura de la carne

Según un nuevo informe del CEPA, el mes de mayo de 2022 mostró un incremento promedio de los cortes de carne vacuna del orden de 6,1%. En términos interanuales, estos cortes incrementaron su precio un 68,4%. 

Éste relevamiento tiene como objetivo analizar la evolución del precio de la carne vacuna e indagar las razones de su comportamiento, ya que el consumo de carne representa entre el 7 y el 13,3 por ciento del total de la conformación del IPC. 

El Centro de Economía Política Argentina (CEPA), menciona que luego de las subas por encima del 75% de los precios al mostrador de la carne vacuna en 2020, el primer semestre de 2021 comenzó con nuevas subas que totalizaron otro 35% de aumento. 

Ante esta situación, el Gobierno Nacional tomó una serie de medidas que permitieron cortar la dinámica alcista y, entre julio y octubre, los precios retrocedieron 3%. Sin embargo, noviembre y diciembre mostraron incrementos promediando 11% y 10% respectivamente.carnicería informalidad

Estos incrementos se mantienen durante el primer bimestre del año de manera más moderada y en marzo y abril vuelve a acelerarse llegando al 8,5% y 8,4% respectivamente. 

En mayo puede observarse un impacto heterogéneo de los aumentos con relación a los distintos cortes. Al igual que en el mes de marzo y abril los “cortes económicos” fueron los que más aumentaron sus precios: 8,4%. El resto, “intermedios” y “caros” aumentaron 6,3% y 5,7% respectivamente. 

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También remarcan que es importante destacar la evolución del precio de productos sustitutos a la carne vacuna. El pollo, por ejemplo, por tercer mes consecutivo, mostró un fuerte aumento de 6,3%. 

ROSPORC

El indicador que suele representar este proceso y que vincula la evolución del precio del asado en relación con el precio del pollo, muestra una reducción que llega a 3,51, producto del incremento diferencial del pollo. 

En buena medida, el incremento de precios explica, entre otras razones, la reducción en el consumo de carne bovina en los últimos años habiéndose reemplazado por otros tipos de carnes más económicas, como la aviar o porcina.

Según el monitor ganadero anual de la Bolsa de Comercio de Rosario, el consumo per cápita de carne vacuna continúa perforando el nivel histórico, situándose en abril en 46,17 Kg/hab/año. 

Lo llamativo es que, frente a este escenario de caída del consumo, el precio continúa en niveles elevados, ampliamente superiores a la inflación.

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