frutilla hongo

La producción de frutillas para esta temporada corre peligro debido a que la bajante del río Paraná. Particularmente en Coronda, provincia de Santa Fe, es muy importante el agua de río, ya que el agua de perforación tiene problemas de salinidad, sin embargo, con el río paralizado y sin profundidad, el agua tiene 4 puntos más de sal, o sea 9 veces más que lo normal.

Coronda es la capital de la frutilla y su economía se respalda en su producción. El intendente de la ciudad y productor frutillero, Ricardo Ramírez dialogó en Agrolink Radio y comentó cómo se vive la preocupante situación de la producción de la fruta.

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Ramírez comentó que en Coronda se plantan 326 hectáreas de frutillas, y le sigue Tucumán, pero la provincia no está teniendo problemas como Santa Fe. La capital de esa fruta tiene entre 80 y 90 productores, sin embargo, las plantaciones que peligran son aquellas que están cerca del brazo del Paraná. Según el intendente, una hectárea de frutillas da entre 30 y 40 mil kilos de frutillas.

frutillas

«La situación no se modifica, y el calor ya empieza a afectar el desarrollo de la producción. A eso se le suma la falta de precipitaciones. Necesitamos el agua de río para este tipo de producciones. Se empiezan a ver las hojas marrones -que tienden a secarse- y el calor afecta a las raíces de la planta«, informó Ramírez.

Las producciones de Coronda son proveedoras a las industrias que realizan helados, mermeladas, entre otras. «Los primeros días de octubre y noviembre es posible que no tengamos producción de frutillas, ojalá nos equivoquemos, pero habrá una pérdida del 40% de la producción«, indicó consternado.

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Tanto Ramírez como para los productores sabían que se asomaba una bajante, pero no de la magnitud que se presentó y que se quedará hasta fines de octubre. El desabastecimiento en el mercado de la frutilla se va a notar, a pesar de que ciudades como Buenos Aires y Tucumán sean productores, Coronda es el epicentro de la misma.

«Nos preocupa también la economía de la ciudad. Hay una incertidumbre de lo que va a pasar. El Estado tiene que estar presente cuando las cosas están mal, para que el productor se sienta acompañado«, concluyó Ramírez.