La Niña “india” podrá agravar la sequía esta primavera 2022 en Argentina

La fase negativa del Dipolo del Océano Índico se combinará con un escenario La Niña en el Pacifico ecuatorial. Estas teleconexiones en simultáneo, tienden a reforzar el déficit de lluvias en nuestro país. Te contamos todos los detalles en este informe.

La Niña India

El fenómeno de La Niña en el Océano Pacifico ecuatorial vuelve a fortalecerse tras un breve debilitamiento, y se encamina a persistir con una alta probabilidad a lo largo de la próxima primavera e incluso verano en el hemisferio sur, para luego tender a condiciones neutrales hacia el otoño del año que viene.

Bajo este escenario, las condiciones de sequía seguirán siendo favorables este 2022 sobre la mayor parte del centro y norte de Argentina, un efecto que además se verá potenciado en la nueva estación por la presencia de otra participante mucho menos reconocida en esta obra de las teleconexiones mundiales… La Niña “india”.

La columna de Christian Garavaglia en Agrolink Radio

¿Qué es La Niña “india”?

La Niña “india” es una manera simpática de denominar a otra de las teleconexiones conocidas alrededor del planeta, el Dipolo del Océano Índico (IOD, por sus siglas en ingles).

Esta teleconexión, como varias otras, son mucho menos reconocidas y estudiadas que el fenómeno ENSO (El Niño – Oscilación del sur) que se produce sobre las aguas del Pacifico tropical, pero eso no implica que no ejerzan su influencia, pudiendo potenciar o debilitar los efectos primarios del ENSO.

El IOD es un análogo del ENSO, hace referencia a diferencias de anomalías de temperatura en la superficie de mar entre la porción oeste y este, pero en este caso a lo largo del Océano Índico.

El Servicio Meteorológico de Australia, líder mundial en el monitoreo de esta oscilación que acopla al océano y la atmósfera, indica que un periodo de IOD positivo se caracteriza por aguas más frías que lo normal sobre el Océano Índico oriental tropical, y más cálidas sobre la porción occidental. Por el contrario, un índice IOD negativo responde a aguas más cálidas que el promedio sobre la parte oriental, y más frías sobre el sector occidental.

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¿Cómo nos afecta el Dipolo del Océano Índico (IOD)?

De acuerdo a lo indicado por el Servicio Meteorológico Nacional argentino, se ha demostrado que la mayor teleconexión del IOD sobre el sur de Sudamérica, y en particular sobre Argentina, se da en la estación de primavera, entre septiembre y noviembre.

Una IOD positivo suele potenciar las precipitaciones en primavera sobre la Cuenca del Plata, mientras que un IOD negativo en esta estación suele favorecer déficits de lluvia en la zona más productiva de nuestro país.

Es sabido también que, a nivel mundial, un IOD positivo acentúa los efectos ya conocidos bajo un escenario de El Niño, así como un IOD negativo exacerba las consecuencias de La Niña. La combinación de ambos efectos ha llevado a eventos históricos de inundaciones o sequias alrededor del mundo en las últimas décadas.

Basta recordar en nuestro país la primavera de 1997, cuando comenzaba a potenciarse uno de los Niños más intensos de la historia, coincidiendo con un IOD positivo o “Niño indio”. Las consecuencias sobre el Litoral fueron trágicas, con históricas inundaciones que se extendieron hasta el otoño del año siguiente.

¿Cómo se combinarán La Niña y el IOD en esta primavera en Argentina?

El panorama para esta próxima primavera en la Argentina no es alentador en relación a la sequía. Muy contrariamente al ejemplo dado de 1997, ahora ambas oscilaciones estarán en fase tal de potenciar la inhibición de precipitaciones sobre nuestro país, fundamentalmente sobre la región del Litoral como indica nuestro modelo de confianza ECMWF en las imágenes del siguiente tweet.

La Niña, presente desde septiembre de 2020, se encamina a presentarse por tercera vez consecutiva en la temporada primavera/verano del hemisferio sur, un hecho excepcional que hasta el momento solo ocurrió en dos ocasiones desde 1950.

Tras un ligero debilitamiento de las condiciones La Niña, julio culminó con una circulación de Walker fortalecida sobre el ecuador, lo cual fomenta entre otras cosas vientos alisios del este más intensos que apilan el agua con mayor temperatura sobre cercanías de Australia en donde se favorece la convección, permitiendo el ingreso de aguas más frías cerca de las costas de Sudamérica.

Además, los científicos han detectado un enorme bolsón de agua fría en niveles subsuperficiales, avanzando al este a través de lo que se conoce como una onda de Kelvin. Esta, más temprano que tarde, terminará aflorando en superficie para mantener las aguas frías sobre la porción oriental en los próximos meses.

Por su parte, el Bureau of Meteorology de Australia anticipa valores negativos de IOD para toda la primavera del hemisferio sur, con un mínimo absoluto al comenzar la estación en el mes de septiembre, para luego debilitarse progresiva y lentamente con el transcurso de la etapa final del 2022.

Fuente: Meteored– por Christian Garavaglia