Rivadavia Agro

Mientras el consumo local se enfría, las exportaciones de carne de cerdo se disparan más de 100% y el sector apuesta todo a China

Aunque el mercado interno avanza con lentitud, la industria porcina argentina encontró en las exportaciones un fuerte motor de crecimiento.

En un contexto donde buena parte de las economías regionales enfrenta dificultades, la industria porcina argentina muestra uno de los mayores saltos exportadores del agro. Según datos de la Cámara Argentina de la Industria de Chacinados y Carne de Cerdo (Caicha), las exportaciones crecieron un 106%, impulsadas principalmente por la demanda de mercados asiáticos.

El presidente de Caicha, Gustavo Lazzari, explicó que este crecimiento no está vinculado al aumento del consumo interno, sino al desarrollo de la llamada industria del recupero, que aprovecha subproductos del cerdo con escasa demanda en Argentina, pero muy valorados en el exterior.

"Cuando aumenta la producción aparecen mayores volúmenes de recuperos, como patas, manos, cabezas y estómagos. Con esa escala ya es posible completar contenedores y salir a buscar mercados", señaló el dirigente en diálogo con Radio Rivadavia.

El principal objetivo ahora es China. Lazzari sostuvo que el país asiático representa una oportunidad enorme para seguir expandiendo las exportaciones y reclamó que el Gobierno acelere las gestiones para habilitar nuevas operaciones comerciales.

"Nos falta una firma oficial. Es clave para vender mucho más. Hay 1.400 millones de chinos demandando proteínas animales", afirmó.

Desde la entidad consideran que una mayor apertura internacional no solo permitiría incrementar las exportaciones, sino también impulsar nuevas inversiones, aumentar la producción y generar una mayor oferta para el mercado interno.

En el plano local, el panorama es diferente. El consumo de carne de cerdo crece apenas entre un 1% y un 2%, condicionado por la pérdida del poder adquisitivo de los hogares. Aun así, desde Caicha mantienen una mirada optimista sobre el futuro del sector.

Según Lazzari, el cerdo logró instalarse definitivamente en la mesa de los argentinos. "Hace algunos años casi no había carne de cerdo en la parrilla. Hoy una bondiola es parte habitual del asado", destacó.

Aunque reconoció que el mercado interno atraviesa un momento de menor dinamismo, aseguró que las perspectivas de largo plazo siguen siendo positivas, impulsadas por el ingreso de nuevos inversores y por el creciente interés que despierta la producción porcina dentro del agro argentino.

Mirá la entrevista completa de Gustavo Lazzari en Rivadavia Agro acá: