No habrá cosecha récord y el gobierno en una encrucijada para ver de dónde saca las divisas

Tras el anuncio del fenómeno El Niño muchos los medios de comunicación y demás actores comunicamos que habría una cosecha récord, lo que llevaría al gobierno a tener una “liquidación récord” de dinero, pero, como el sector agrícola-ganadero es una empresa a cielo abierto, las cosas se modificaron. Tres ingenieros agrónomos y dos productores, de diferentes zonas del país, describen las realidades agropecuarias que deja a la matriz productiva fuera de la utopía.

“Yo creo que la cosecha récord ya no será una realidad, porque a pesar de que los maíces se encuentran en estado avanzado (maíces temprano), el llenado del grano será mucho menor”, relata Andrés Pulero, ingeniero agrónomo de la firma La Bragadense. El profesional vive en la ciudad de 25 de Mayo, provincia de Buenos Aires.

En este sentido agrega que se ve el llenado de los granos, pero no es un momento tan crítico. Claro que se necesita agua”, agrega.

En el caso de los girasoles afirma que “es algo parecido”, pero el cultivo, al no necesitar tanta agua puede andar “mejor”.

En la zona de 25 de Mayo hay poco girasol sembrado. En este sentido Pulero manifiesta que, al no haber casi nada, “no tiene cómo ayudar para el llenado, con lo cual los girasoles que pintaban para muchos más, los rindes serán más moderados”.

El agrónomo sabe muy bien que cada día que pasa y que no llueve todo cultivo se “detona”, lo afirma lamentándose.

“Los suelos están en un 20 % de capacidad de agua útil, con lo cual se hace difícil porque es escaza”, dice. Y, en esta línea agrega que “el cultivo está mal durante el día y se recupera por las noches, pero es un serrucho descendente que en un momento dado se cae y no se recupera más”.

En tanto, aclara: “Ese llenado que, habitualmente, 1000 granos de maíz pesan 200 gramos, en esta condición capaz que terminan pesando 150 ó 120 gramos”.

Para el caso de la soja de primera advierte que está entrando en un periodo crítico al igual que los maíces tardíos. “Es que, si no tienen agua bajo esta situación, están fritos, se pierden, no habrá producción. Sobre todo, los maíces, porque tienen un periodo crítico muy corto y si es que no llueve en ese breve periodo, se pierden”.

Estado del maíz en General Alvear, provincia de Buenos Aires

“La soja es un poco más plástica y tenemos más chances extra, pero se verían afectadas, con lo cual- reafirma- no vamos a estar en una cosecha récord”.

Con relación a la soja de segunda Pulero informa que a “pesar de que están chicas y que pueden quedar afectadas por tucuras y temperaturas, es la que más chance tiene de poder superar esto, porque no está en un periodo tan crítico. Ahora- añade- si es que no llueve en 15 días, el sistema radicular que tiene, se va a quedar sin agua y se van a terminar muriendo”.

“La foto de hoy indica que, en varias zonas, como la nuestra, los cultivos están sufriendo y no sabemos cómo es que van a terminar”, enfatiza el agrónomo.

Y agrega que es importante entender el siguiente concepto: “el suelo- explica- tiene una capacidad de almacenamiento de agua; la máxima capacidad de campo, así le llamamos nosotros, y, la mínima capacidad de ese tanque de agua es el punto de marchitez permanente, ese es el tanque de agua que tiene el suelo como reserva. Hoy ese tanque de agua está en un 20 %, o sea, está a punto de que prenda la luz roja, se queda sin nafta. Aparte hay que sumarle la poca cantidad de agua, el estrés térmico y el gasto que hace la planta, al igual que nosotros, para estar hidratada”, detalla Pulero de manera clara.

El agrónomo no ve un panorama bueno.

Y continúa: “La situación es la siguiente, vos tenés los cultivos marchitados, no hay napa, un suelo con un 20 %, poca agua para los cultivos, poco de viento y 38 grados de temperatura; es de decir, la situación es un como explosivo. Entonces, si llueve se revierte, pero si sigue esta situación lo más probable es que se sequen los cultivos”.

Pero advierte que cada lote es un “mundo” y que depende del manejo que tuvo el mismo “si viene de cultivo de servicio o no, si viene disqueado o no, si tuvo una labranza profunda que le permitió acumular un poco más de agua, por ahí es favorecido”, explica. “Esto es bilogía y todo puede pasar. Los caminos advierten una situación complicada y el panorama no es para nada alentador”.

Otra voz de 25 de Mayo. Se trata de Guillermo Lance, ingeniero agrónomo que reside en la parte norte del partido bonaerense.

“Los cultivos hoy en día no están bien”, dice Lance. Y agrega que la soja de primera “se encuentra atravesando su periodo crítico, está en R3 y R4 y es cuando más necesita agua”.

A lo que agrega que en su área la oleaginosa no “está en buenas condiciones”, pero que, si se viaja al sur del distrito, “cambia, pero la altura de la soja no es la de años buenos, por lo tanto, habrá una reducción en rindes”.

Respecto de los maíces, Lance indica que “deberían estar verde y se están secando”. Para el cereal estima una merma en el rinde del 30 ó 40 por ciento y, para el caso del tardío, agrega que se encuentra en un “periodo crítico, secándose”.

Para el caso de la soja de segunda, asegura que “está achaparrada entre los rastrojos, menos altura, pero hay alguna esperanza”.

Por último, indica que, en cuanto al girasol “está lindo porque le gusta este clima”.

En otro lugar del país, Pampayasta, provincia de Córdoba, la productora Alejandra Moretta relata que soportaron vientos y piedras hace unas semanas y, que ahora no ha llovido. “Hace falta que llueva porque el sol les da de lleno a todos los maíces y se están haciendo cigarrillos”, grafica.

El cereal de esa zona, explica, necesita floración y todavía “no tienen agua; y lo pero es que no hay pronóstico de nada”, se lamenta.

En la misma provincia, pero en la localidad de Bell Ville, el productor llamado Oscar Calamante también comenta que es difícil llegar a la cosecha récord que desde que acá también comunicamos. “El maíz está hecho y si dios quiere cosecha buena habrá”. Relata que el sembrado de cereal posee todo tipo de altura.

En cuanto a la soja, el productor indica que están lindas. Pero aún no sabe, porque no dan lluvia. “Veremos hasta cuándo aguanta y lo de la cosecha récord que se lo vayan guardando”.

Por otra parte, Betina Bourges, ingeniera agrónoma cordobesa que trabaja en la BCCBA, describe que “para el maíz temprano se terminó el llenado de grano y llovió, lo alcanzó para el mismo llenado. En este sentido- comenta- son bastante buenas las expectativas”.

Asimismo, relata que no se anima a “hablar de cosecha récord porque el maíz tardío recién empieza a florecer, pero justo con esta ola de calor que es tremenda.

Para el caso de la soja de primera la ingeniera enfatiza que “será clave que llueva si o si, porque si no el rinde potencial que están esperando se caerá bastante”.

“Nunca hay que cantar victoria todavía, no sé si recuerdan que el 18 de febrero del pasado año, en esta zona, cayó una helada que terminó de matar cultivos junto a la ola de calor y sequía”, finaliza Bourges.

¿De dónde vendrán las divisas?

Si el mercado opera a futuro y no en el presente, el agropecuario le jugó una mala pasada al gobierno junto a demás actores, pero todas las personas entrevistadas afirman que no saben de dónde es que llegará el dinero que tanto esperaba el ejecutivo nacional respecto a la posibilidad de la cosecha récord.

Por lo pronto la sequía, en esta última semana, se amplificó a varias zonas más. Pergamino, zona núcleo, es otro caso y que ni hablar de La Pampa.

Ahora no se sabe cómo lo soportará el Estado. Y, para la agroindustria sería el cuarto año complicado. Será una carrera difícil para el gobierno y las personas que viven del campo.

Por último, un más pálida, dicen que el año que viene vendrá La Niña y traerá sequía. Esperemos que llueva en breve para llegar a rendimientos habituales, para que haya granos y flujo, y la economía se mueva.