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Perotti ganó y le devolvió al PJ el poder en la provincia

El candidato del frente Juntos-PJ aventajó por cuatro puntos a Bonfatti y quebró la hegemonía socialista de 12 años. Corral quedó tercero

El peronista Omar Perotti será a partir del 10 de diciembre el nuevo gobernador de Santa Fe. Su victoria marca, además, el retorno del PJ al poder de la Casa Gris luego de 12 años de hegemonía del Frente Progresista. La fórmula del frente Juntos —integrada por el senador nacional y Alejandra Rodenas— se impuso por algo más de cuatro puntos al candidato socialista Antonio Bonfatti. En un lejano tercer lugar quedó el radical José Corral, de Cambiemos, quien no puedo quebrar la polarización que se se insinuaba desde las Paso.

Con el 99,32 por ciento de las mesas escrutadas, Perotti cosechaba el 40,52 por ciento de los votos (738.936 sufragios), contra el 36,34 de Bonfatti (662.596) y el 18,95 de Corral (345.654).

El triunfo del frente Juntos-PJ se cimentó en una elección pareja en todos los departamentos de la provincia, pero fundamentalmente en sus dos ciudades principales: Rosario y Santa Fe.

En el esquema del poder territorial, Perotti se impuso en 11 departamentos y Bonfatti en los 8 restantes. En este punto, mejoró el candidato del Frente Progresista, que en las primarias había prevalecido en apenas 3 departamentos.

Al igual que en las Paso de abril, el peronismo volvió a ganar cómodamente Rosario. Ese dato, potente y capital, fue en detrimento del candidato socialista. Siempre, en las victorias anteriores del Frente Progresista, los votos alcanzados en la ciudad resultaron crucial para el dominio de todo el territorio. Esta vez la historia fue otra, al igual que el resultado final.

El triunfo de Perotti no fue abrumador, pero sí lo suficientemente holgado como para no esperar el resultado del escrutinio definitivo, como especulaba el oficialismo provincial, que preveía una pelea voto a voto y con resultado incierto hasta la madrugada.

La historia quedó liquidada desde temprano. El propio Bonfatti, pasada las 21.30, reconoció que la tendencia (con el 70 por ciento de las mesas escrutadas) ya era irreversible. Felicitó al ganador, pero sin nombrarlo.

"De confirmarse esa tendencia felicitamos a quien ha sido triunfador y quedamos a disposición de los santafesinos para mejorar la vida de cada uno", dijo Bonfatti.

A esa hora, incluso más temprano, Perotti festejaba desde Rafaela. Sus colaboradores más cercanos ya le acercaban los números que le iban voceando los fiscales: un triunfo parejo en toda la provincia. Y el dato más alentador venía desde Rosario, la sede fundacional del socialismo.

El mapa de la provincia, por votos.

Después que habló Bonfatti desde el búnker del Frente Progresista, una línea directa vía celular acentúo la tranquilidad de Perotti. El propio Miguel Lifschitz lo llamó para felicitarlo por el triunfo. Luego, el gobernador, ya en la ciudad de Santa Fe, hizo público esa mensaje y dijo que se ponía a disposición del mandatario electo para facilitar la transición de cinco meses, cuando le ponga la banda al rafaelino.

Perotti, como habían acordado previamente, esperó que salga Lifschitz para hacer su propio balance de la elección. El gobernador electo, fiel a su estilo, se mostró moderado y componedor. Agradeció a los que lo votaron y también a los que lo hicieron por los otros candidatos. Repitió, como en el mantra de campaña, los desafíos que le esperan a Santa Fe y el potencial que tiene la provincia para ser el motor del desarrollo productivo de la región y del país.

Esquivó Perotti hacer cualquier referencia al esquema político nacional. Más temprano, cuando la tendencia era irreversible, el precandidato a presidente del kirchnerismo, Alberto Fernández, le había mandado un mensaje de felicitación por Twitter.

Perotti se mantuvo fiel a lo que fue su estrategia de campaña, la de "provincializar" una elección que, de todas formas, tiene una inevitable lectura a partir de su triunfo: tributar sus votos conseguidos al diseño de un peronismo unido para derrotar al presidente Mauricio Macri en octubre.

Sabe y entiende el rafaelino, más allá de sus credenciales propias, que su triunfo en Santa Fe no hubiese sido posible sin el ejercicio práctico de la unidad que el peronismo provincial viene ensayando desde hace cuatro años, cuando quedó a las puertas del triunfo, a pesar de haber salido detrás de Lifschitz y el macrista Miguel Del Sel.

Por el lado de Cambiemos, Corral corrió siempre de atrás, muy cuesta arriba, y esto se cristalizó en la elección de ayer. Sumó unos 20 mil votos más que en las Paso. Quedó preso de la polarización entre el PJ y el socialismo. También sucumbió arrastrado por la pésima imagen que tiene Macri en la provincia.

Santa Fe tiene un nuevo gobernador electo: Perotti, el "piamontés" paciente, el que esperó su turno y finalmente llegó