Hace una semana en Agrolink Radio hablamos con Baldomero Bassi, productor ovino y titular de Federaciones Rurales de Río Negro, quien nos contó la situación en la zona con las nevadas de este año “más copiosas, seguidas de heladas que impidieron que la nieve se derrita”.

En este contexto, Confederaciones Rurales Argentina (CRA) emitió un comunicado expresando la preocupación la situación climática en esa zona productiva, denunciado la falta de obras de infraestructura, y criticando duramente el (no) accionar del ministro de Agricultura, Luis Basterra. 

CRA y la situación climática en Patagonia

Desde hace días los productores patagónicos adheridos a CRA reportan las preocupantes condiciones climáticas que se están produciendo en la región, intensas nevadas y fríos extremos, y sus consecuencias presentes y seguramente futuras.

El retorno a los durísimos inviernos patagónicos, pone de manifiesto las pésimas condiciones de infraestructura que dominan esa región: rutas, caminos, alcantarillas, servicios de comunicación telefónica e internet, gas, electricidad, que colapsan frente al fenómeno y complejizan los intentos de rescate de pobladores, familias, trabajadores y productores, así como las pérdidas de hacienda en un proceso de deterioro que se verá agravado en las próximas semanas.

Los Gobiernos Provinciales con recursos extenuados por la atención de la pandemia, poco y nada pueden hacer y con la sola buena voluntad, no alcanza. El Ministerio de Agricultura y Ganadería de la Nación es un pasivo observador de la situación; no un protagonista de medidas preventivas y paliativas urgentes.

La ley de emergencia nacional y su intrincado funcionamiento, no tiene efectos prácticos relevantes; suspender el pago de algunos impuestos por breve tiempo no atiende el problema central que es la pérdida de capital, recursos e ingresos, que por falta de políticas de financiamiento condicionan a una muy lenta recuperación o hasta la imposibilidad futura para muchos pequeños productores.

Los países con un alto nivel de actividad agro-ganadera cuentan con adecuada infraestructura, mecanismos de prevención y leyes de seguros contra desastres naturales, precisamente para enfrentar estas catástrofes; nosotros intentamos desde hace años contar con dicha herramienta.

Así, una región poco poblada y con superficies inmensas va camino a un destino de desaparición productiva, cuando el país y el mundo demandan más nuestros productos sanos y renovables; es tiempo que el Estado Nacional, de una vez por todas, equipare al sector rural de la Patagonia integrándolo al resto del país y no dejándolo librado a su suerte.