Recomendaciones para prevenir el estrés calórico en el ganado bovino

La llegada del verano y a las altas temperaturas, aumenta el riesgo de estrés por calor en el rodeo. ¿Cómo evitarlo?

estrés calórico

Las altas temperaturas pueden tener efectos negativos sobre la fisiología, la salud, el comportamiento y el estado mental de los animales, lo cual afecta negativamente su bienestar. Entonces, ¿cómo prevenir el estrés calórico en el ganado bovino?

Las consecuencias del estrés calórico se pueden observar cuando se disminuye la fertilidad; la producción y el rendimiento de los rodeos, mientras aumenta el riesgo de muerte por golpe de calor. Es por eso que cada día de estrés calórico representa un día de pérdida para los productores.

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¿Qué significa estrés calórico?

Se denomina estrés calórico al conjunto de cambios fisiológicos y comportamentales que se desencadenan en los animales en ambientes con elevada temperatura, los cuales llevan a una disminución en la eficiencia productiva.

Los signos que con mayor frecuencia pueden observarse en los bovinos son: el aumento de la frecuencia respiratoria y del consumo de agua, así como la búsqueda de sombra. A medida que las condiciones estresantes se agravan, comienzan a observarse: la disminución de los desplazamientos; reducción del consumo de alimentos; disminución del tiempo dedicado a rumia y descanso; jadeo; salivación excesiva y protrusión de la lengua.

Medidas para prevenir el estrés calórico en bovinos de carne

Por el lado de los bovinos, según las recomendaciones del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) una de ellas es la otorgación de espacios de sombra suficientes. Por ejemplo, la sombra de árboles es una de las más efectivas, ya que no solo disminuye la radiación, sino que produce menor temperatura del aire por la evaporación desde las hojas.

Cuando la provisión de sombra sea artificial, debe colocarse de manera de permitir el movimiento de aire por debajo de la misma (a una altura de entre tres y cuatro metros). Es importante que el ganado tenga suficiente espacio para evitar el hacinamiento, esto implica disponer entre dos y cuatro metros cuadrados por animal.

Pautas para prevenir el estrés calórico en el ganado bovino ante  temperaturas elevadas | Argentina.gob.ar

Otra de las recomendaciones, es que el productor le proporcione agua fresca, limpia y abundante. Cabe remarcar que un bovino adulto consume diariamente el 7% de su peso vivo en agua. Además, se recomienda realizar un análisis del agua para determinar las concentraciones de sales y prevenir el rechazo de su consumo.

Además, los bebederos deben estar accesibles y cerca de los animales. Según el Senasa, se debe controlar el caudal y la presión antes de períodos de extremo calor y asegurar el espacio suficiente en los bebederos. «Tenga en cuenta que el consumo abrupto de agua, luego de períodos de privación de la misma, puede desencadenar un cuadro de intoxicación con signos nerviosos», indicaron.

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Se debe evitar manejos estresantes. Sin embargo, cuando esto no sea posible, se deben realizar los arreos de manera tranquila, respetando el paso de los animales. Los encierres y trabajos en manga deben realizarse a primera hora de la mañana o a última hora de la tarde-noche. Además de consultar el pronóstico del tiempo antes de programar los manejos de la hacienda.

El productor debe adecuar la alimentación del bovino. Es conveniente conocer el nivel de infección con hongos productores de ergoalcaloides presentes en las pasturas. En el engorde a corral, administre entre el 30 y 40 % de la ración por la mañana y el resto por la tarde. También se puede incrementar el porcentaje de fibra en la dieta.

Frente a una alerta amarilla o naranja, se debe refrescar la hacienda. Esto es recomendado hacerlo a primeras horas de la mañana o durante la noche, utilizando un caudal suficiente para penetrar el pelo. Si se los moja en horas de mucho calor y de manera insuficiente, puede ser contraproducente. También se puede mojar el suelo de los corrales, sin llegar a embarrarlos, para minimizar la radiación indirecta.

Medidas de prevención para el tambo

Al igual que en la hacienda, hay que proveerles sombra suficiente en corral de espera, ordeñe y zona de alimentación. Además, el Senasa recomienda el uso de malla plástica de mediasombra, orientada de norte a sur, con una superficie cubierta de cuatro metros cuadrados por animal. Todos los animales deben tener acceso libre a la sombra.

Cerca del ganado, se deberá asegurar abundante agua fresca. Se considera que una vaca puede consumir en promedio hasta 107 litros por día, mientras que una lechera de alta producción puede ingerir hasta 140 litros por día. Las fuentes de agua deben estar ubicadas en lugares estratégicos de acceso fácil y rápido.

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Medidas sanitarias para prevenir el estrés térmico en el ganado

Se deben ofrecer dietas de baja actividad fermentativa. Se debe priorizar los pastoreos nocturnos y de madrugada y suministre dietas «frías», aquellas que por su composición minimizan la generación de calor metabólico manteniendo la oferta de nutrientes.

Otra de las recomendaciones, el minimizar el tiempo de espera en corrales y el uso de ventiladores y aspersores en patios de espera, área de comenderos y túneles de enfriado. Una de las advertencias por parte del organismo nacional es evitar manejos estresantes durante las horas calurosas del mismo modo que los bovinos de carne.

Por último y no mes importante, el productor deberá estar atento al comportamiento de los animales para identificar síntomas de estrés calórico de manera temprana.