tulipanes flor

Frente a la Cordillera de los Andes, en TrevelinChubut-, con aire galés Juan Carlos Ledesma produce alrededor de tres millones de tulipanes todos los años. El paisaje es totalmente soñado, frente a las montañas nevadas las acompañan diversas variedades de colores. Juan Carlos es el único en el país que realiza esta actividad, que se asienta cada vez con más fuerza en mercado florícola.

El productor contó en Agrolink Radio, que Trevelin del galés al español significa «pueblo del molino«, en 1885 desembarcaron al sur argentino, específicamente en Puerto Madryn más de 150 galeses, entre ellos su bisabuela. En esos años, se producía mucho trigo y la ganadería ocupaba uno de los primeros puestos de trabajo, pero Juan Carlos no siguió con la tradición. A él no le gustaría ser ganadero y por eso nunca lo fue, aunque la respeta, siente que no es para él.

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¿Cómo es ser el único productor de tulipanes en Argentina?

Juan Carlos Ledesma es el único productor de tulipanes de esta envergadura en todo el país. Frente al paisaje soñado que vive día a día, produce 27 variedades de tulipanes todos los años. En mayo comienza a preparar el terreno para la siembra de la temporada plantan los bulbos, y en octubre comienzan a brotar los bulbos, luego recién en enero están aptos para cortarse y ser comercializados.

Desde hace 25 años, Juan Carlos se dedica a este rubro poco explorado en la Argentina. Además comenta que ellos producen los bulbos para el floricultor, no venden la flor. La producción de tulipanes es costosa y lleva tiempo. El bulbo hasta que llegue al tamaño comercial que es 12+ tiene que esperar de cuatro a cinco años.

Para el brote del próximo mes, tiene tres hectáreas repletas de tulipanes. Ha llegado a tener hasta seis de ellas totalmente plantadas, pero lamentablemente luego de la erupción del volcán chileno Chaitén sólo le quedó una hectárea y media. Luego del infortunio, tuvo que volver a trabajar la tierra e ir lentamente reconstruyendo su producción.

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Para mejorar su técnica ha viajado hasta Holanda, explica que desde allí proviene toda la tecnología adaptada a este tipo de flor y por qué es tan costosa la producción. Ledesma relata que esta maquinaría va plantando los bulbos en una red tubular que permite no perderlos y poder plantar ciento de ellos por hectárea, y al revés cuando deben cosecharlas.

La incorporación de tecnología es clave ya que se están preparando para poder ampliar el cultivo y salir nuevamente al mercado internacional. 

En este momento del año, precisamente desde el 1 de octubre hasta el 7 de noviembre, se podrá visitar su campo «agro comercial», en el cual se puede permanecer una noche, deleitar la pastelería galesa y conocer un poco más acerca de este paraíso floral. Además, para aquel que no pueda viajar, los puede recorrer virtualmente en vivos de Instagram y Facebook.