Clima

2016, camino a convertirse en el año más cálido

“Hemos sido testigos de un prolongado periodo de extraordinario calor y todo indica que esto se convertirá en la nueva norma”, sostuvo el secretario general de la OMM, Petteri Taalas, al apuntar que se han observado niveles inusualmente altos de concentración de dióxido de carbono y se han...

“Hemos sido testigos de un prolongado periodo de extraordinario calor y todo indica que esto se convertirá en la nueva norma”, sostuvo el secretario general de la OMM, Petteri Taalas, al apuntar que se han observado niveles inusualmente altos de concentración de dióxido de carbono y se han roto récords de temperatura.

Este año, recordó,  se han observado niveles inusualmente altos de concentración de dióxido de carbono, se han roto récords de temperatura y el calentamiento de los océanos ha acelerado el blanqueamiento de los arrecifes de corales.

“La temporada excepcionalmente larga de calentamiento global continuó en agosto, que fue el más caliente en registros tanto en la superficie terrestre como en los océanos”, agregó la portavoz de la OMM, Claire Nullis, apoyándose en datos de la NASA y del Centro Europeo para las Previsiones Meteorológicas a Mediano Plazo.

Mínima extensión de hielo Ártico

Por su parte, los datos de las últimas horas indican que la superficie de hielo en el Ártico alcanzó su mínima extensión durante el verano (boreal) el pasado día 10, con lo que fue la segunda más reducida desde hace 37 años, cuando empezaron los registros por satélite. Esa superficie es comparable con la observada en el mismo periodo de 2007.

La extensión de hielo en el Artico fue de 4,14 millones de kilómetros cuadrados y se cree que la principal razón para que la situación no fuese dramática tiene que ver con que el verano en esa parte del mundo fue fresco, nublado y con tormentas regulares.

“Históricamente, esas condiciones meteorológicas desaceleran la pérdida de hielo durante el verano, pero en lo esencial estaremos sólo un peldaño por debajo del récord”, indicó Nullis.

La menor superficie de hielo ártico data del 17 de septiembre de 2012, cuando disminuyó hasta los 3,39 millones de kilómetros cuadrados.