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Cambios en el INPI: el Gobierno avanzó en la flexibilización de patentes biotecnológicas

La Resolución 197/2026 elimina restricciones al patentamiento de desarrollos biotecnológicos. Desde el oficialismo afirman que la medida mejora la protección de la propiedad intelectual.

El Instituto Nacional de la Propiedad Industrial (INPI) derogó, mediante la Resolución 197/2026, la normativa 283/2015 que regulaba el no patentamiento de materia viva y desarrollos vinculados a la biotecnología.

Según explicó el funcionario Federico Sturzenegger, la medida representa “una mejora trascendental en el respeto a la propiedad intelectual y a la innovación en nuestro país”, al eliminar restricciones que, en su visión, dificultaban el registro de desarrollos biotecnológicos en la Argentina.

En ese sentido, el funcionario sostuvo que la normativa derogada “había hecho casi imposible patentar desarrollos biotecnológicos”, ya que exigía que las partes o componentes modificados estuvieran “aislados” del organismo, condición que —según afirmó— impedía su aplicación industrial y, por lo tanto, su protección legal.

Sturzenegger recordó además que para el presidente Javier Milei la propiedad privada constituye un pilar central para el desarrollo económico, y que la propiedad intelectual es una derivación directa de ese principio. “No respetarla no es sólo un atentado al derecho de propiedad: es desalentar el conocimiento, la inversión y el progreso”, señaló.

En la misma línea, el funcionario destacó que meses atrás el Gobierno también había derogado la Resolución Conjunta 118/2012, vinculada a patentes farmacéuticas, en el marco de una revisión más amplia del régimen de propiedad intelectual.

“Hoy completamos esa lógica en biotecnología agropecuaria. Argentina se alinea con los estándares internacionales que respetan nuestros socios comerciales —y eso no es un dato menor en el marco de los acuerdos que estamos construyendo. La propiedad intelectual sólida es una condición de entrada a los grandes mercados. No es negociable para la UE, no lo es para EE.UU., no lo es para ningún acuerdo serio. Argentina deja de ser el país que llega a la mesa de negociación con reglas que el mundo rechaza”, concluyó.