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Rosgan pone en debate el futuro de la ganadería argentina: qué animal producir y hacia dónde ir

El 5º Congreso Federal Ganadero se realizará el 12 de noviembre en la Bolsa de Comercio de Rosario. Bajo el lema “Quo vadis, ganadería”, reunirá a especialistas nacionales e internacionales para analizar los desafíos de la producción, la genética, los negocios y las nuevas exigencias del mercado mundial de carnes

La ganadería argentina atraviesa un momento de oportunidades, pero también de grandes desafíos. La necesidad de producir animales más pesados, mejorar la eficiencia de los establecimientos, incorporar nuevas herramientas de gestión y responder a las exigencias de los mercados internacionales plantea interrogantes sobre el rumbo que deberá tomar la actividad en los próximos años. Con esa mirada, Rosgan realizará el próximo 12 de noviembre, en la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), la quinta edición de su Congreso Federal Ganadero, un encuentro que buscará poner en discusión las transformaciones necesarias para potenciar el negocio de la carne vacuna.

Bajo el lema “Quo vadis, ganadería: ¿A dónde vamos? ¿A dónde debemos ir?”, el congreso reunirá a especialistas, productores, empresarios y referentes de la cadena de ganados y carnes para analizar las oportunidades que se abren para la Argentina y los cambios que necesita impulsar el sector para aprovecharlas.

“El año pasado fue la revancha de la ganadería y estaba claro que venía un gran momento. El lema de este año es Quo vadis, ganadería. Ese es el eje central de lo que va a ser la presentación de este congreso y este debate”, destacó Raúl Milano, presidente de Rosgan, al anticipar los principales temas que marcarán la agenda del encuentro.

El titular del mercado ganadero consideró que uno de los desafíos centrales pasa por revisar las características de los animales que produce la Argentina y avanzar hacia un modelo que permita obtener mayor cantidad de carne por cabeza, sin resignar calidad. La genética, la nutrición y la adaptación a las preferencias de los consumidores internacionales serán factores determinantes para definir el rumbo de la actividad.

“Nosotros tenemos un país que cuenta con un biotipo de animal con una genética extraordinaria, pero que evidentemente está hecho más para el ternero bolita que para los animales más pesados, que es hacia donde tenemos que ir marchando”, planteó Milano.

En esa línea, consideró necesario avanzar en la integración de razas continentales para desarrollar animales con mayor estructura, tamaño y capacidad de producir carne con las características que demandan los mercados de alto valor.

“Hay que mezclar e integrar con razas continentales la definición de los próximos animales para que tengan más estructura, más frame y el marmolado tan requerido por el mundo”, sostuvo al tiempo que hizo referencia a las oportunidades que representa la apertura del mercado japonés y a la creciente demanda de carne con mayor grasa intramuscular, una característica asociada con el veteado, la jugosidad y el sabor.

La discusión, sin embargo, no se limitará a las características de la hacienda. Milano remarcó que el futuro de la actividad también dependerá de la capacidad de los productores para incorporar herramientas empresariales, medir resultados y mejorar la gestión de sus establecimientos. “Vamos a analizar cómo el productor se convierte en empresario, cómo aplica mediciones y cómo comenzamos a transformar la ganadería”, señaló.

El presidente de Rosgan destacó que el encuentro permitirá conocer experiencias internacionales y debatir qué decisiones debería tomar la cadena ganadera argentina para posicionarse en los próximos años. “Traemos especialistas que nos contarán cómo va Estados Unidos, junto a representantes de China y una gran cantidad de disertantes que van a fijar la agenda de la ganadería para los próximos 15 o 20 años. Por eso el lema es muy claro: Quo vadis, ganadería”, subrayó.

El Congreso Federal Ganadero tendrá una agenda que combinará el análisis de los desafíos empresariales con una mirada sobre las transformaciones de la producción y el comercio internacional de carne vacuna. Entre los ejes del encuentro se encuentran la rentabilidad de las empresas familiares, la incorporación de herramientas de gestión, la genética, la nutrición, las demandas de la industria frigorífica y la geopolítica del comercio mundial.

Uno de los debates centrales será “Genética y nutrición: dos visiones enfocadas en el producto. ¿Qué animal debemos producir?”, un panel que reunirá a Rodolfo Cantet (INTA-Conicet-UBA), Patricio Cortabarría (Origen Uruguay), Julián Soriano (Provimi-Cargill) y Sebastián Victorica (UBIMeat). La propuesta buscará responder una pregunta que adquiere cada vez más relevancia para el sector: qué características deberá reunir la hacienda argentina para producir más carne, mejorar la eficiencia y acceder a los mercados que reconocen mayores valores por productos diferenciados.

La dimensión comercial también tendrá un espacio destacado en el panel “La geopolítica detrás de la carne: ¿Qué está cambiando en el mundo y cómo impacta en los fundamentos del mercado?”, que contará con la participación de Alfredo Di Costanzo, de la Universidad de Nebraska; Weng Yu Qing, manager del Grupo de Desarrollo Agrícola Huapei de la República Popular China; y Agustín Tejeda, subsecretario de Mercados Agroalimentarios de Argentina.

La experiencia estadounidense será uno de los casos internacionales que se analizarán durante el Congreso. Alfredo Di Costanzo, doctor en Nutrición Animal por la Universidad de Minnesota y profesor en extensión de sistemas de producción de carne vacuna en la Universidad de Nebraska, aportará su mirada sobre la evolución de un modelo ganadero que logró posicionarse entre los principales referentes mundiales en producción de carne de calidad.

En una entrevista previa al encuentro, Di Costanzo explicó que uno de los rasgos distintivos de Estados Unidos es la convivencia entre una estructura productiva sostenida por pequeños establecimientos familiares y una industria de carne vacuna altamente desarrollada. “El productor americano es esencialmente un productor familiar”, señaló el especialista, quien detalló que el rodeo promedio de cría es de apenas 44 vacas. Desde esa base, el país logró construir un sistema capaz de integrar la producción, el engorde, la industrialización y la comercialización.

Uno de los principales diferenciales del modelo estadounidense es su sistema de clasificación de carnes, cuyos primeros estándares comenzaron a desarrollarse hace más de cien años. Con el tiempo, esa herramienta permitió diferenciar productos según su calidad y responder a las preferencias de los consumidores, especialmente en mercados de alto poder adquisitivo.

“Eso nos permite presentarle a Japón una carne muy especializada como la Prime, respaldando la calidad, el marmoleo, el sabor y el añejamiento en anaquel. Eso es lo que atrae al consumidor extranjero”, explicó Di Costanzo.

El especialista destacó que la posibilidad de garantizar atributos específicos, como el marmoleo y el sabor, constituye una ventaja competitiva para acceder a destinos exigentes como Japón y Corea. Sin embargo, advirtió que el futuro del modelo estadounidense también enfrenta desafíos estructurales, particularmente por las dificultades para garantizar el recambio generacional en los establecimientos familiares y sostener la producción de terneros.