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El FMI aprobó el acuerdo con la Argentina y llegarían los primeros U$S 15 mil millones

La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, aseguró hoy que el programa por 50.000 millones de dólares acordado con la Argentina “tiene todas las oportunidades de ser un éxito” y sostuvo que su aprobación es una “evidencia de la confianza” internacional a las reformas económicas...

La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, aseguró hoy que el programa por 50.000 millones de dólares acordado con la Argentina “tiene todas las oportunidades de ser un éxito” y sostuvo que su aprobación es una “evidencia de la confianza” internacional a las reformas económicas que está encarando el Gobierno.

Lagarde realizó estos comentarios en una conferencia de prensa brindada poco después de que el Directorio del FMI en Washington aprobara el acuerdo “stand by” de 36 meses, lo que abrió automáticamente la compra inmediata de 15.000 millones de dólares.

“Es una evidencia de la confianza de la comunidad internacional” en las reformas que está implementando Argentina y una señal de “apoyo” por el plan económico propuesto por el gobierno al Fondo, mencionó Lagarde.

Al ser consultada sobre lo que le diría a los argentinos que pueden temer a que el regreso del Fondo implique una nueva crisis como la de 2001, la jefa del FMI dijo que el organismo lleva adelante el apoyo financiero con “humildad y gran atención a la situación doméstica de todos los argentinos”.

Lagarde señaló también que el gobierno argentino estuvo a cargo de “diseñar y concebir” el programa de reformas para la ayuda financiera y subrayó, en varias oportunidades, que las autoridades son los “dueños plenos” del plan.

“Hemos claramente negociado con las autoridades para entender completamente las ramificaciones del plan, para comprender por completo que tiene todas las oportunidades de éxito si es bien implementado”, afirmó.

“Es en ese espíritu de sociedad y cooperación que hemos trabajado juntos: en base a un programa que es de ellos (de las autoridades argentinas) y que creemos que si es implementado será un éxito”, reiteró la ex ministra de Finanzas francesa.

Al término de la reunión del Directorio, que contó con la participación de los 24 miembros que representan a las 189 sillas con las que cuenta el organismo, Lagarde sostuvo que en los últimos dos años y medio la Argentina se dedicó a llevar adelante una “transformación sistémica de la economía nacional” que luego se vio afectada por “un cambio reciente en la actitud de los mercados y una funesta confluencia de factores” que sometieron a la balanza de pagos “a presiones significativas”.

Bajo estas “circunstancias difíciles”, continuó Lagarde, “las políticas que pretenden aplicar las autoridades buscan abordar vulnerabilidades de larga data, lograr que la deuda siga siendo sostenible, recortar la inflación y promover el crecimiento y la creación de empleo, reduciendo al mismo tiempo la pobreza”.

Asimismo, según un comunicado del Fondo, Lagarde mencionó que si bien “existen riesgos evidentes en torno al programa”, la “implementación decidida de los planes de política le permitirá al país aprovechar de lleno su potencial económico y lograr que todos los argentinos gocen de la prosperidad nacional en el futuro”.

Voceros del FMI señalaron que el plan económico presentado por el Gobierno argentino que consiguió el apoyo del organismo de crédito multilateral está centrado en cuatro pilares: restablecer la confianza del mercado; proteger a los segmentos más vulnerables de la sociedad; afianzar la credibilidad del marco de fijación de metas de inflación del Banco Central; y reducir progresivamente las tensiones de la balanza de pagos.

Traducido en números, los ejes principales del programa plantean la reducción del déficit primario que en 2018 debe cerrar en 2,7% del PBI y 1,3% en 2019; un equilibrio fiscal primario en 2020 y un superávit de 0,5% en 2021.
Esto, en el acumulado 2018-2021, significa una reducción del déficit del 3,1% del PBI, un monto total de alrededor de 19.300 millones de dólares.

Para reducir la inflación, el programa prevé metas con tipo de cambio flotante y autonomía del Banco Central, con objetivos de inflación de 17% para 2017, 13% para 2020 y 9% para el 2021.

El préstamo por 50.000 millones de dólares a tres años aprobado en Washington es el mayor que haya otorgado el Fondo en su historia y, a diferencia de los que cerró en el pasado con Argentina, en esta oportunidad incluye una cláusula social que permitirá monitorear indicadores sociales.

“El nivel de gasto social estará protegido en el programa; asimismo, de ser necesario, se hará lugar a un gasto adicional en proyectos de asistencia social definidos de antemano, de buena calidad y con comprobación de recursos económicos”, aclaró el FMI en el comunicado sobre los detalles del acuerdo.

El plan buscará además promover la igualdad de género, algo planteado especialmente por Lagarde, haciendo hincapié sobre todo en la reforma del código impositivo y la legislación social como medios para nivelar las condiciones entre los hombres y las mujeres en la economía.

La decisión de este miércoles por parte del Directorio de aprobar el acuerdo abrió la puerta al desembolso inmediato de 30% del total, lo que representa cerca de 15.000 millones de dólares, de los cuales la mitad serán destinados al respaldo del presupuesto nacional.

“El monto restante del respaldo financiero del FMI (U$S 35.000 millones) estará disponible a lo largo de la duración del acuerdo, supeditado a exámenes trimestrales a cargo del Directorio Ejecutivo. Las autoridades han anunciado la intención de girar contra el primer tramo del acuerdo, pero posteriormente tratarán el resto del acuerdo con carácter precautorio”, concluyeron las fuentes del Fondo.