La problemática de los tambos pequeños: «La solución no es ponerles un robot, sino ayudarlos a no desaparecer»

En Argentina existen tambos que no tienen grupo electrógeno, mixer o no cuentan con un silo para sus vacas. "Esto sucede porque los tamberos no pueden, no porque no quieren", señaló un productor.

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La situación de los pequeños productores del sector lácteo en el país es crítica, dijo semanas atrás el tambero Gustavo Augel que, en diálogo con Agrolink, remarcó que el 75% de los tambos que producen menos de 4000 litros en Argentina se encuentran en riesgo. «Hoy estamos en el sector pero no sabemos si mañana nos pegan un ‘sopetazo’. Los primeros en salir de la actividad somos los tambos chicos», indicó.

En los últimos días, salió un acuerdo entre la Fundación Cultural de Profesores y Amigos de la Escuela Superior Integral de Lechería de Villa María (Funesil) y el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), para la construcción y puesta en marcha de un tambo estabulado, robotizado y sustentable, con fines académicos, productivos y de servicios.

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Para Augel esta firma no fue bien vista. En sus redes sociales manifestó: «Mientras en Argentina algunos tambos que producen menos de cuatro mil litros (el 75% nada más), piensa en cómo no quedar en el camino, otros piensan que la robótica y la estabulación es el camino, sin crédito y más de 10 años de amortización sin renta, ¿un poco difícil no?».

En otro tuit, el coordinador de de lechería de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP), apuntó que los tambos más chicos entregan leche hace más de 50 años, y «nunca sabemos cuándo, cuánto y cómo la cobramos hasta después de un mes de entregada«. Tampoco tienen un mercado institucionalizado, y los tambos chicos se quedan cada vez por fuera del negocio. «Ahhh, pero tenemos robots, ¡listo!«, escribió con un tono irónico. 

En ese sentido, Augel apuntó que en Argentina existen tambos que no tienen grupo electrógeno, mixer o no cuentan con un silo para sus vacas, «no es que no quieren, sino porque que no pueden», apuntó. A modo de pregunta, concluye su tuit: «¿No sería mejor ayudarlos para que no desaparezcan en vez de querer meterle un robot al campo?»

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Los últimos datos sobre lechería

Desde el Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA) señalaron que la producción creció un 4,2 % en relación a 2020 en los tambos. Este incremento acompañado de la inflación en el precio del 8,5 %, permitió lograr el incremento acumulado del 13,1% para los primeros diez meses del año 2021.

Por el lado de la participación del productor «total de sistema» fue del 36,3%, en octubre. La cifra marca 0,5 puntos por encima del mes anterior y significó una suba en la participación en los valores finales de mercado interno.

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«Queda en evidencia, que tanto en la participación del productor en el valor de mercado en general y en particular (MI y ME), y con las comparaciones internacionales disponibles, que no es un problema de participación, es decir no se evidencia un problema de transmisión«, remarcaron desde OCLA.

En este sentido, detallaron que el problema por el cual no se accede a precios de la leche al productor como se da en los mercados mundiales, es por «interferencias» que impiden que la cadena se apropie del valor que genera.

«Esas interferencias son de variada índole e impacto: controles de precios domésticos de los productos lácteos, caída del poder adquisitivo de los consumidores, primarización del consumo, productos alternativos, informalidad impositiva, derechos de exportación, bajas de reintegros, entre otras», concluyeron.