título de propiedad FAA

Entre 1990 y 1991 los productores los departamentos de Río Bermejo, La Leonesa y Las Palmas, ubicados en Chaco, comenzaron a luchar por la regularización de las tierras sobre 75.000 hectáreas que pertenecieron al Ingenio Azucarero Las Palmas. Luego de décadas y años de luchas por los títulos de propiedad, los vecinos y federados lo consiguieron.

Al inicio de la década de los 90, algunos lotes de los campos se otorgaron como indemnización para trabajadores del Ingenio y otros fueron adquiridos en remates. La primera cuestión es el ejemplo de la familia de la presidenta de Filial Las Palmas de Federación Agraria Argentina (FAA), María «Mary» Cañete, cuando Mario, su esposo, 30 años atrás obtuvo el terreno, pero no sabían que tendrían que luchar por un título de propiedad por décadas.

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En diálogo con Agrolink Radio, Mary explicó los inicios de la lucha que mantuvieron frente las trabas impuestas por la burocracia. Ella comenta que hace 19 años formaron la Filial Las Palmas debido a que el intendente de La Leonesa intentó arrebatar los campos a 102 productores, incluyendo a su familia. Al aliarse con la Federación Agraria, viajaron hasta Buenos Aires y «bajaron» la decisión que había tomado la intendencia de La Leonesa.

Una vez que llegaron al centro porteño, regularizaron una deuda pendiente con la ilusión de poder obtener el título de las propiedades, sin embargo no fue así. Mary comenta que recién en 2016 lograron que los atendieran para poder comenzar a tramitarlos. Luego de cinco años comenzado el trámite, finalmente el 18 de septiembre pasado lograron tener en sus manos 42 títulos de propiedad correspondientes, entre ellos el de la familia Cañete.

Entrega de los títulos de propiedad en Las Palmas
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La lucha de María fue en conjunto con Mario, quién falleció hace dos meses sin poder tener en sus manos algo que deseaba hacía 45 años atrás: el título de su propiedad. Mary siempre le decía a su marido que «algún día iba a llegar» y llegó… pero no pudo estar presente. El dolor y la emoción de María se mezclaban, había logrado su objetivo pero no pudo ser acompañada por su compañero de lucha, pero ella a pesar de todo aún se «siente fuerte».

Con 68 años, pasó 37 de ellos en medio de una lucha que parecía inalcanzable, ahora con su título en mano ayuda a otros vecinos que siguen sin poder obtenerlos. Todavía están irresueltas aproximadamente 120 parcelas a escriturar, pero Mary indica que la gente va perdiendo las esperanzas.

«Son muchísimos años de lucha por nuestra parte y de desidia por parte del Estado, tanto nacional como provincial, porque todos saben el tiempo que llevamos peregrinando para tener los títulos que nos corresponden. Todos pagamos nuestras tierras, pero el Estado nunca cumplió. No se ocupan de la gente«, señaló Mary.