Gabriel Ramos es productor agropecuario de La Larga,  una localidad que se encuentra en el centro-oeste de la provincia de Buenos Aires situada en el partido de Daireaux. Como habitualmente hacía, un día Gabriel llegó a su campo, y se da cuenta que había sido víctima de inseguridad rural. Agrolink Radio habló con él, nos contó cómo sucedieron los hechos y un final que, sorpresivamente, es alentador.

El día anterior al robo, Gabriel estaba trabajando desde un molino en el campo, donde quedó el equipo de pulverizar. Hasta el momento no sospechaba que su rutina se vería alterada, por eso volvió a su casa en el pueblo al terminar la jornada.

A la mañana siguiente, alrededor de las 9 de la mañana vuelve al campo: “Lo primero que me doy cuenta es que abrieron la casilla”. Ni bien descubre que le faltaban cosas, fue a ver la máquina pulverizadora que es lo que más le preocupaba por tratarse de una herramienta de trabajo cara.

“Había cosas rotas, los cables de la computadora, el banderillero y el piloto automático estaban tirados; ahí me di cuenta que me habían robado. Entre nervioso y bloqueado traté de llamar a la policía, pero no me pude comunicar así que fui a la comisaría del pueblo”.

Lee también: “La decisión del BCRA traba el andamiaje productivo y condiciona la cosecha en diciembre”

Una vez en la comisaría, a unos 20 kilómetros del campo, Ramos no solo realizó la denuncia, sino que también se enteró que la policía tenía una orden de allanamiento contra un sospechoso. Una vez realizado el operativo, los oficiales pudieron encontrar los elementos que le faltaban a Gabriel, pero también otras cosas que la misma persona le había robado en otros campos aledaños. 

“Me da tranquilidad saber que se esté trabajando para esclarecer todo, creemos que actuó con otras personas, porque solo no se pudo haber llevado todo lo que robó”.

Ramos contó que el delincuente es peón rural, y por cómo cortó los cables- tironeando y cortando con un cuchillo- pudo percibir que no tenía mucha noción de cómo proceder. “Ahora tengo conseguir los cables y fichas nuevas y ver como arreglar lo dañado. Espero que no se hayan estropeado las cosas que me robaron, porque son delicadas”, finalizó Gabriel quien fue víctima de “una desgracia con suerte”.

Escuchá la nota completa haciendo click aquí