Agricultura

El daño de la chicharrita es inédito en Argentina

De un potencial rebote ante la recuperación hídrica en los maíces tardíos y mejores rindes del temprano a una fuerte caída productiva con respecto de la anterior estimación. A ahora, la chicharrita y el maíz como víctima.

La chicharrita es la responsable. Actúa como vector de una bacteria asociada al cereal, el spiroplasma. De marzo a abril, la estimación de producción pasó de 57 a 50,5 Mt.

La caída mensual de 6,5 Mt en la estimación de producción maicera obedece al spiroplasma.

Es la primera vez desde que se efectúan estimaciones que se observa un daño tan importante por un factor no climático. De hecho hace justo un año, que se recortaban, de un mes para otro, 3Mt por la ola de calor de marzo 2023. El impacto que está teniendo la expansión territorial de esta plaga y la enfermedad que transmite duplica ese tonelaje y no es factible evaluar hasta cuánto puede terminar restándole al ciclo maicero 2023/24. El fenómeno sigue expandiéndose y evolucionando, exhibiendo fuertes síntomas en áreas lejanas de las zonas endémicas; tal el caso del centro del país. Esta enfermedad puesto a la producción de maíz en jaque, ya que Argentina pasó a sembrar en forma tardía el 65% del área total cultivada debido a los problemas de falta de agua.

Hace un mes esta campaña maicera tenía potencial de mejora respecto de la campaña precedente y, con la cosecha del maíz temprano mostrando mejores resultados, parecía poder superar con creces el anterior record productivo de 52 Mt (2020/21) con las 57 Mt que se estimaron en marzo.

Al presente se estima una cosecha de 50,5 Mt, a partir de un rinde promedio nacional de 70,4 qq/ha (6,5 qq/ha menos) y 225.000 ha que se restan del área destinada a la cosecha del grano debido al efecto de la enfermedad. Con este número, la cosecha 2023/24 estaría en el quinto lugar entre las mejores producciones de maíz de Argentina,superando en 14,5 Mt por encima del malogrado ciclo anterior.

El daño de la chicharrita es inédito en Argentina

Hace un mes atrás se alertaba de la enfermedad, pero el alto nivel poblacional del vector, la chicharrita, es inédito incluso en las provincias en donde esta plaga lleva años instalada. El nivel de evolución que se observa semana a semana en los cultivos desconcierta.

Chaco es probablemente la provincia más afectada: hasta hace un mes allí se esperaban buenos resultados. Más allá de los reiterados controles (hasta cinco aplicaciones) y la puesta en práctica de todos los protocolos habituales que se realizan para minimizar el impacto de la plaga, que suele estar en el orden del 5% de daño como mucho, en este año el daño se disparó. Hay localidades puntuales, como Gancedo, dónde se está dando por perdida entre el 50 al 70% del área sembrada. De lo que se está cosechando en forma adelantada, porque las cañas se quiebran y las mazorcas caen, los rindes oscilan entre 25 y 35 qq/ha, siendo en muchos casos lotes de alta tecnología. Es un escenario provincial sumamente crítico, donde se están estimando algo más de 100.000 ha perdidas y un rinde de promedio 33 qq/ha.

La situación es un poco mejor en Santiago del Estero, pero también es grave: lotes muy afectados en general y expectativas de 20 a 60 qq/ha. Por otra parte, los mejores lotes están "cayéndose" por lo que se va a adelantar la trilla y cosechar en húmedo en algunos campos. Se tiene en cuenta una importante pérdida de área y un rinde provincial de 42 qq/ha.

Otras dos provincias afectadas del norte argentino son Salta y Tucumán.

También hay daños de importancia en el centro y norte de Córdoba y Santa Fe, áreas que un mes atrás se consideraban con posibilidades de muy buenos rindes.

En Córdoba los primeros ajustes por la plaga desbaratan las expectativas que había de superar los 20 Mt y restan casi 2,7 Mt y el rinde provincial se estima en 9,7 qq/ha.

En Santa Fe, la reducción se estima en más de medio millón de tn, pero los buenos resultados de la cosecha del temprano en el sur Santa Fe están conteniendo contienen el daño productivo en 460.000 tn.

En la presente estimación se está tomando en cuenta un nivel de daño en esas áreas que descuenta 10 qq/ha al área conjunta del temprano con el tardío. Sin embargo, ingenieros y productores señalan que, aun dependiendo de la fecha de siembra, del híbrido y del número de aplicaciones, en general más del 70% de los cuadros están afectados y muestran graves síntomas. La situación empeora semana a semana y los niveles de daños oscilan fuertemente entre 50 y 70%.

Hay que tener presente que Córdoba suele producir entre 19 y 23 Mt y que el 70% del maíz se produce en forma tardía. Por otra parte, la enfermedad se está expandiendo en la franja central del país: en Marcos Juárez señalan un 30% de daño en maíces tardíos, al igual que en General Pinto, en Buenos Aires. La enfermedad se hizo más evidente en las últimas dos semanas a la región núcleo, en la que este año, por el retraso de las lluvias y la extensa sequía del año pasado, se sembró el 35% del maíz en forma tardía.

Si bien los números estimados son mejores en términos anuales, el recorte por spiroplasma se impone frente al mes pasado.

Con un avance del 22%, va tomando fuerza la cosecha maicera. El maíz temprano está mostrando en general mejores valores a los esperados, pero en tardío el daño por spiroplasma se impone.

Gana fuerza la cosecha de soja y se observan buenos resultados

Ante un 5% de avance en las labores de cosecha, los rindes de soja son muy buenos en el centro del país. La cosecha de soja avanza con rapidez en estos días para ganarle a los pronósticos de lluvias tras la gran cantidad de agua caída en marzo, sobre todo en el este de la región pampeana.

Mientras se espera que se afiancen los mejores resultados que se observan hasta el momento, y alientan la posibilidad de una pequeña mejora en los guarismos de producción, se siguen manteniendo los números de marzo: un rinde promedio de 30,2 qq/ha a escala nacional y una estimación de 50,0 Mt para la producción de soja 2023/24. Sin cambios en el hectareaje implantado, se mantiene la estimación de superficie sembrada en 17,3 M ha. De esta forma, a nivel nacional podría obtenerse una cosecha y media más que en la campaña pasada, con posibilidad de superar uno de los peores ciclos en términos productivos para la agricultura moderna del país.